El personaje del año

En Colombia se presentó un cambio que marcará una época, el cambio de la conciencia social, reflejado en la protesta iniciada el 21 de noviembre y que aún no ha parado, hasta lograr acuerdos con un gobierno que se quedó en el pasado, a pesar de contar con el presidente más joven de su historia, hoy el 70% del país desaprueba su gestión y cree que Colombia va por mal camino, un gobierno que en vez de escuchar, lo que hace es comprar parte del Congreso con mermelada, como ocurrió con Germán Vargas Lleras y Cambio Radical para lograr mayorías, un gobierno distante de su pueblo, que insiste en gobernar solo para su partido.

Desde hace más de 12 años vengo dando la lucha por una mejor sociedad, escribiendo, opinando y arriesgándome, enfrentado mafias políticas locales, regionales y nacionales, bandidos de la peor calaña que han querido deslegitimar mis conceptos con calumnias en intimidaciones porque los he denunciado de frente y con nombres propios, cómo le roban el alimento a los niños, como corrompen al elector para después apropiarse de los presupuestos en alianza con contratistas, como utilizan el poder para perpetuarse a través de familiares arrastrados e igual de bandidos, como tratan de beneficiarse dejando obras inconclusas, aprovechándose de la falta de autoridad y justicia en un país que parecía no tener sentido, la batalla se creía perdida.

Pero, con alegría, veo que esta sociedad despertó y de la mano de la juventud, apoyada en nuevas formas de comunicación, que hoy no se ciñen al libreto de los medios tradicionales que por mucho tiempo manejaron y manipularon la información; hoy se vislumbra una esperanza, es increíble ver a la gente manifestarse de diferentes formas, estudiantes creyendo en un mejor futuro, minorías indígenas, afrodescendientes, feministas y grupos Lgtbi, visibilizando sus problemáticas para que no sean excluidos, ni maltratados, promotores de paz que quieren sacar adelante el acuerdo con las Farc, colectivos promoviendo un ambiente limpio y libre de energías fósiles, sindicatos peleando por sus derechos, artistas comprometidos, no solo con su arte y su bolsillo, sino también con la gente y sus necesidades, con esa empatía que nos falta a muchos y que ha llevado a este país al despeñadero de la insolidaridad y la violencia. Esta nueva sociedad, se viene manifestando desde la consulta anticorrupción y luego en las regionales, con candidatos alternativos que promueven una política diferente y que tarde o temprano llegará a las regiones para lograr unverdadero cambio.

El personaje del año es este movimiento que se ha gestado desde diferentes vertientes y tiene al país reclamando estándares de igualdad. El año entrante hay que seguir sin miedo marchando, escribiendo, denunciando a todos los corruptos que, aunque se han robado mucho dinero, no han podido robarse las ganas de la gente de seguir buscando un mejor país.