‘El Pollo Isra’, ícono de nuestra música

Israel Romero Ospino, nacido el 15 de octubre de 1955 en Villanueva, la ‘Cuna de Acordeones’, es el quinto de nueve hermanos, representante de una gran dinastía o familia musical, hijo del gran Escolástico Romero, ya fallecido, y de Ana Antonia Ospino, quien es conocida cariñosamente como ‘La Nuñe’. A la edad de 12 años comenzó a interpretar el acordeón (talento que le dio Dios a temprana edad), lo que maravilló a su familia y a sus vecinos del barrio San Luis, cuna de grandes figuras del folclor vallenato. 

 En su paso por el Colegio Santo Tomás, lo recuerdan como un muchacho jovial, tímido, de espíritu sociable y de una capacidad de servicio al prójimo. Fue acólito en la Parroquia de la Iglesia Santo Tomás, con el sacerdote Armando Becerra Morón. Allí agradeció al carismático cura sus servicios a la iglesia católica. Muy a pesar que el padre Becerra, cuando se enteraba que Israel lo vieron tocando donde ‘La vieja Pola’ o donde Silvia Saurith, él esperaba a ‘La Nuñe’ en el atrio de la iglesia dándole sermones para que Israel no anduviera en malas compañías, es decir con los parranderos de la época. 

 Pero en esas parrandas inolvidables, el ‘Pollo Isra’ había encontrado en el acordeón, la piedra filosofal de su razón de vida, la razón de desinflar ese cúmulo de sensaciones, amores inconfesados y de frenéticos recuerdos de la animosa lumbre campesina, de dónde provenía a mucho honor. 

En el inicio de su carrera musical, su hermano Nolberto se convirtió en su ángel tutelar y desde sus años mozos lo apoyó incondicionalmente. Fue así como en 1975 lo llevó a la Casa Codiscos y con Daniel Celedón el barítono tenor villanuevero, grabaron ‘Amanecemos parrandeando’ y ‘Versos del alma’ y ahí fue troya: La casa de ‘La Nuñe’ era un solo alboroto de gente que entraba y salía a felicitar a Israel y a su familia por el éxito alcanzado con Daniel Celedón. Era el inicio de su brillante despegue en su carrera musical. 

Después viene su consolidación como el gran artista, no solo nacional, sino internacional que se inicia en el año de 1976, cuando conforma con su compadre del alma Rafael Orozco Maestre, ‘El Binomio de Oro’ que inmortaliza a la música vallenata y la viste de Frac en el ámbito del mundo musical, le colocan etiqueta de calidad al folclor vallenato. Es la hora y el ‘Pollo Isra’ siente la nostalgia en su alma y en su corazón por el asesinato tan infame de su hermano Rafael Orozco Maestre. 

 El ‘Pollo Isra’ con esa magia que lo sigue y esa aureola de protección de su padre, años más tarde la Academia de la música de Alemania le entrega el galardón como ‘El mejor acordeonero del mundo’. Su cadencia musical continúa en alza, con su grupo ‘El Binomio de Oro de América’ convirtiéndolo en la academia musical en el grado de excelencia. Israel se ha convertido en un gran descubridor de talentos: Por allí pasaron ‘Jorgito’ Celedón, Jean Carlos Centeno, Junior Santiago, Alejandro Palacio y Gaby García. Hoy lidera la voz su hijo Israel David Romero Lafaurie. 

 En el año 2004 toma las riendas del Festival Cuna de Acordeones de su pueblo querido como presidente ejecutivo del Consejo directivo, que contó con el apoyo de la comunidad villanuevera y de sus colegas artistas de esta misma tierra, donde le dio grandeza al ‘Cuna de Acordeones’ a nivel nacional hasta el año 2016, sirviéndole con decoro y transparencia, demostrando con ello su humildad y amor a su pueblo que lo vio nacer y crecer como estandarte de la música vallenata.

Lo más grande está por venir, la Honner de Alemania, fabricará un acordeón en honor al ‘Pollo Isra’, que se comercializará en serie al mundo entero. Honor más que merecido al mejor acordeonero del mundo. No se extrañen que este año sea el ganador del Grammy Latino. ¡Hay ‘Pollo’ para ratos! Orgullo villanuevero y figura preclara de la música vallenata, lo que lo ha convertido en referente e ícono de nuestro folclor colombiano.