El temor, un gran negocio

Por Osvilder Pérez Ustate

“El conocimiento después de Dios es la lumbrera que lo ilumina todo”.
Sembrar el miedo en la oscuridad de la ignorancia es la mina más productiva que deja mayores dividendos económicos. Hoy es el negocio más lucrativo que existe en todos los sectores productivos, sociales, políticos hasta religiosos, en una sociedad como la nuestra donde el Dios es el dinero, todos buscan la mejor manera de conseguirlo y la mejor forma que ha existido, que existe y que existirá es el temor.
El oscurantismo de la Inquisición se basaba en el temor, no en la verdad, en lo correcto y lo usaban mediante unos procedimientos; los procedimientos se vuelven costumbres y las costumbres en cultura y la cultura en pensamientos y los pensamientos en ideologías que cautivan mentes y las ideologías en fuerzas: en fuerzas violentas o pacificas.
El temor que siembran algunos líderes religiosos para capturar mentes con poca conciencia de la verdad y de Dios y mantenerla en cautiverio para sus beneficios personales.
Ahora hablemos del temor que siembran los políticos para triunfar ante sus oponentes; si analizamos bien hoy los debates electorales o elecciones deberían ser debates de propuestas, de proyectos, de obras que se conviertan en ladrillos para ir construyendo nuestro desarrollo, progreso y bienestar; pero se convierten en una confrontación de miedos por las ideologías enfrentadas de cada candidato que participa y principalmente los que tienen mayores opciones de triunfar; es una siembra de temores por ideologías, pero el debate de propuestas, ideas, proyectos de ciudad, Departamento o municipio o del país no existe.
Hablan de los mismos pero eligen los mismos y deciden los mismos. El temor visto así es un lucrativo negocio; pero para el pueblo es una desgracia y un peligro. Por eso es necesario el conocimiento; es una luz, una lumbrera que lo ilumina todo.
Por temor no hacemos muchas cosas ya sea por falta de conocimiento o por falta de valentía. Por temor a veces perdemos muchas cosas y una de ella: la decisión más importante de nuestra vida.
Con el saber se vence al temor. Con el saber se venció aquel temor que se sentía por navegar lejos de las costas, al creer que la tierra era plana; hubo algunos: Copérnico y Galileo que dijeron que no era plana y que el sol no giraba alrededor de la Tierra sino al contrario, fueron tratados de locos y hasta de brujos, como se maltrata al conocimiento y a sus voceros como a Dios, su palabra y sus ungidos; pero alguien se atrevió y se supo que no era plana sino redonda; en ese momento quedó vencido ese temor. Lo mismo puede pasar con el futuro de La Guajira: puede seguir siendo el mismo con los mismos y en las mismas si lo animan nombres o ideologías o puede ser diferente si el debate electoral lo animan son los proyectos de Departamento, las propuestas para su desarrollo y progreso, el de las visiones con planeación, donde sus logros sean nuestro desarrollo, progreso y bienestar.
Cuando existe temor usted no tiene toma de decisión, la toman por usted los que les inoculan el temor. Lo importante del saber, es saber del poder que se tiene al decidir. El único temor que debe existir es el temor a Dios, el único que nos lleva a toda verdad y a vivir bien. El mejor negocio es el conocimiento, no el temor.