Empatía con los inmigrantes

Al consultar en el diccionario de la Real Academia Española sobre la palabra Inmigración, encontramos: Dicho de una persona: Llegar a un país extranjero para radicarse en él.

A raíz de esta definición, afirmar que los estudiosos del imperio romano concluyen que el ejército fue la demostración de la importancia de los inmigrantes en Roma, pues tenían miles en sus filas. Así las cosas, los emperadores que expandieron el imperio, le dieron mucha importancia a estos como medio para lograrlo. De hecho, los emperadores que les dieron mayor importancia a los inmigrantes que llegaban a Roma buscando mejores oportunidades como fuerza laboral y militar, fueron los más exitosos en el objetivo de que el imperio prosperara y creciera.

Ahora bien, aunque entre el 300 a. C y el 200 d. C miles de ellos llegaron como esclavos a Roma, otros lo hicieron por voluntad propia buscando fortuna, fuerza laboral, relaciones personales, arraigo o vivir en comunidad.

Por otra parte, durante el siglo XIX y posteriores, muchos europeos y árabes se vinieron hacia América a buscar oportunidades o mejor futuro. A nuestro país entraron por la Costa Atlántica: turcos, libaneses, alemanes, franceses, italianos, chinos, japoneses, judíos y españoles que incursionaron en muchos sectores de la economía, se mezclaron genéticamente, crearon empresa, trajeron su gastronomía y su cultura.

Debido a la cantidad tan abrumadora de libaneses -llamados “turcos” por los nativos que llegaron y se instalaron en los departamentos de Sucre, Córdoba y Atlántico, David Sánchez Juliao, les hace un homenaje afirmando que a don Abraham –un amable turco que llegó a Sucre– le hacen una entrevista en una emisora local después de muchos años de vivir en Colombia, ¿De qué parte del Líbano es usted?- ¡¡De Lorica!! Respondió don Abraham. Concretamente, hoy la cultura libanesa hace parte de toda la Costa Atlántica.

Hoy no es un secreto debido a lo que estamos viviendo con los hermanos venezolanos que los inmigrantes impactan en todo el territorio colombiano. Por eso Alexandra Castro Franco, abogada egresada de la Universidad Externado de Colombia, con maestría en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, afirma en su libro ‘La gobernanza internacional de las migraciones: de la gestión migratoria a la protección de los migrantes’, que los migrantes producen efectos en los países de destino más cuando son intensas, masivas y que no dan tiempo para asimilarlas. Del primer efecto se puede afirmar que implica cambio en las estructuras sociales y culturales de las sociedades de destino pues la mezcla de culturas y tradiciones tiene un impacto en las ideas de identidad nacional, de pertenencia a una nación y sus costumbres. Del segundo, afirma que las sociedades de destino, tradicionalmente apegadas a unos principios, valores, costumbres, a una historia y a sus tradiciones comunes, ven cambios en su panorama frente a la llegada de extranjeros.

Así mismo, el tercer efecto, hace referencia la autora a que las migraciones impactan el mercado laboral pues pueden ocupar un lugar que debe estar destinado a los nacionales. Igualmente, las migraciones implican un costo financiero para los países de destino que se genera con el acceso de los inmigrantes a los servicios sociales como la educación y salud.  Para concluir, cómo los inmigrantes cambiaron y le dieron vida a Roma, puede ocurrir que nuestros hermanos venezolanos aporten a nuestro país. Pero no olvidemos que en el antiguo imperio los inmigrantes tuvieron que respetar las costumbres romanas.