En La Guajira, una y otra vez se repite la misma historia…

En la ancestral tierra de nuestros abuelos en la árida y mágica guajira, la misma que ha sido saqueada desde remotos tiempos en ‘la Dama reclinada’ como lo expresa Marín en una de sus más emblemáticas composiciones la continúa siendo invadida por foráneos, saqueada por extranjeros y los que dicen amar esta tierra no han hecho nada para cambiar las condiciones por las que atraviesa esta tierra de ensueños.

Es hora de cambiar el rumbo ahora que aún podemos, estando próximo a elegir a las personas que pueden darle el sentido a las riendas que se han perdido en medio de la ingobernabilidad y el abandono, la responsabilidad es de todos los que deseamos un cambio de historia preparándonos para que el próximo 27 de octubre y elijamos los mejores ciudadanos tanto en la Alcaldía, Gobernación, Concejo, JAL y Asamblea Departamental y no a aquellas personas que a través de sus patrocinadores políticos han sido señalados por actos de ilegalidad, que le han dado la espalda a Dios y ahora buscan el poder y dinero a cualquier costo, aunque sea producto de múltiples irregularidades con el beneplácito de los caciques políticos que los siguen presentando como candidatos, personas son descubiertos por vínculos directa o indirectamente a actos de corrupción. Con gran dolor me ha tocado aceptar que la tierra donde nací sea estigmatizada a causa de que en los últimos diez años, ha venido sufriendo serios casos de corrupción administrativa y política, duele ver que cada día la descomposición con los politiqueros de turno inhibe el progreso de la democracia.

La Guajira necesita urgentemente diferentes medidas de erradicación de la corrupción total para que no sigan beneficiándose un grupo minoritario, que no favorece al bien común causando malestar, es cruel e inhumano que habiendo tanta gente necesitada existan personas egoístas que no les importa a quiénes aplastar para estar en la cumbre y abusar de la confianza y poder que se les otorga para ser instrumento de desarrollo. Entre los aspirantes tanto a la Alcaldía, Gobernación, Concejo, Asamblea y JAL, existe una gama de personas, unos nuevos que merecen tomar las riendas de las administraciones por no estar untados de actos inmorales y haber cosechado durante toda su vida una conducta al servicio de la gente guardando los principios morales y éticos; y otros, que con gran cinismo esperan que lo elijan con el voto de los imbéciles en los próximos comicios electorales que se llevarán a cabo en el mes de octubre.

Es por eso que vale hacer una reflexión o examen de conciencia con responsabilidad antes de tomar una decisión al respecto, y no terminar “botando” el voto, ayudando así a que sigan atornillados una fauna parasitaria que utilizando a unos títeres para seguir brillando convertidos en camaleones expertos en el tráfico de influencias, en turbios negociados y constituir macabros convenios para delinquir, estando de uno u otra manera involucrados o salpicados en la abominable financiación de la estructura de compra de votos y ‘parapolítica’ y siguen poniendo comodines o fichas claves y ellos continúan manejando los hilos del poder con el respaldo de ingenuos irresponsables que rayan en la imbecilidad como ha ocurrido en las últimas administraciones, ¡ya está bueno de tanto daño le han hecho al Departamento!

Debemos hacer un alto en el camino para tomar la mejor decisión que favorezca al Departamento, participar activamente en estas elecciones y romper una serie de candados que mantienen los privilegios de los partidos políticos con campañas mediocres reflejando la ausencia de la calidad del candidato y la falta de credibilidad de nuestros gobernantes, contribuyamos a que cese la inseguridad, la impunidad, la corrupción, la desigualdad, la injusticia y la pobreza. Tengamos presente los sucesos dramáticos que han sacudido a nuestro Departamento, y de los que no hemos recibido ninguna solución por parte de nuestro representantes los cuales, al parecer se les olvida para que fueron elegidos duele ver una tierra rica sumida en la miseria, el hambre, falta de educación, salud y vivienda digna… estamos a tiempo de transformar la historia…