En la misma tormenta pero en diferentes barcas

Mientras en el mundo caen las cifras, incluido Estados Unidos que soportó los despiadados efectos del Covid-19, encabezando la lista de países con el mayor número de casos de contagios (33,4 millones) y de muertes (cerca de 600 mil), ya está superando en forma acelerada y satisfactoria la tormenta, en Colombia aún siguen creciendo las cifras de manera preocupante, con registros récords de muertes cada día.

Los hechos y datos son contundentes y no dan espacios para interpretaciones ni discusiones ideológicas o supuestas teorías conspirativas. Actualmente, Estados Unidos, con alrededor de 330 millones de habitantes, el 14 de junio tuvo un registro de 12.845 casos positivos y solo 143 muertes, en Colombia, con aprox. 50 millones de habitantes, el mismo día se registraron 24.346 nuevos casos positivos y 588 fallecimientos por el virus.

Según expertos, esos números tienden a permanecer e incluso a aumentarse. Varios factores están incidiendo en ese alto nivel de contagios y muertes, entre los que hay que mencionar las variables más agresivas que aceleran los contagios, y los factores ambientales como la temporada de lluvias que favorecen la transmisión viral por la presencia de personas en espacios cerrados y sin ventilación; a lo que se suma la creciente interacción de personas sin las medidas de protección y el aún bajo nivel de vacunación, a pesar de los ingentes esfuerzos del gobierno.

Otro gran factor contribuyente que merece especial mención es el conflicto sociopolítico actual, liderado por la oposición y sectores de la izquierda, que produce aglomeraciones masivas que se suman a los factores antes mencionados, las cuales incrementan la transmisión del virus y contribuyen a la prolongación de los altos números de contagios y muertes. Mientras Colombia atraviesa el peor momento de la pandemia, el denominado comité de paro y bloqueos sigue pensando en nuevas estrategias, incluidas las aglomeraciones que ellos llaman “pacificas”, que favorezcan sus objetivos políticos y electoreros, por encima del bienestar y de los derechos fundamentales de la mayoría de los colombianos.

Esta situación no solo obedece al nivel de desarrollo económico y social del país. Es el resultado de la confrontación política, entre los partidos o tendencias, por mantener o lograr el poder, aunque sea sacrificando temporalmente los valores y los intereses colectivos de la mayoría de los colombianos. En los Estados unidos también existe la confrontación política entre los partidos políticos, como existe en la mayoría de los países democráticos, pero con respecto a la crisis generada por la pandemia ha habido identidad de objetivos, dando prioridad a la salud de sus habitantes, y finalmente están venciendo el virus en forma contundente en todo su territorio.

Los datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades –CDC– relacionados con algunos Estados así lo ratifican. Por ejemplo, el Estado de Nueva York, que el 15 de junio llegó al 70% de su población adulta vacunada, como resultado de una agresiva campaña de publicidad e incentivos, ya ha iniciado el proceso de desmonte de las medidas restrictivas implementadas para el control del virus. Ya se están realizando conciertos en parques públicos con la filarmónica y el único requisito para ingresar es presentar el carné de vacunación. Situación similar se ha comenzado a presentar en muchos estados y ciudades. La misma CDC ha determinado que las personas que están completamente vacunadas contra el Covid-19 pueden reanudar sus actividades sin usar mascarilla y sin tener que mantenerse a 2 metros de distancia de los demás. Es el inicio de la reactivación real y total de la economía.