Enfoquemos agroindustria, turismo y artesanía en Planes de Desarrollo

Aprovecho la oportunidad en que están elaborando Planes de Desarrollo municipales y departamentales, para proponerles a los alcaldes y gobernador de La Guajira enfocar, focalizar e implementar proyecciones en programas generadores de empleo o trabajo que tanto necesitamos para mejorar el bienestar, tales como agroindustria, turismo y artesanía.

El progreso de las territorialidades locales, regionales o nacionales, se mide por participación activa de sus integrantes, donde todos los adultos, incluidos con algunas limitaciones, tengan oportunidad laboral para devengar salario, honorario, jornales o cualquier forma de remuneraciones económicas. Es una bendición de Dios tener medios de subsistencia y progreso en hogares, familia y particularmente en las personas que quieren y buscan crecer en oportunidades ocasionales.

En cuanto agroindustria, apoyar de manera logística, con asistencia técnica cultivos vegetales, marinos, criaderos de animales domésticos de consumo y pesca. Aprovechemos sacarle el jugo al campo con promociones impulsadas por los mandatarios en diferentes programas que se ejecuten en los campos ganaderos, agrícolas, avícolas, porcinos, ovinos-caprinos y piscícolas. En La Guajira no sólo debemos quedarnos en la producción primaria agrícola, es decir materia prima, sino también en los distintos procesamientos industriales de la misma. Los cultivos de frutas, maíz, yuca, ahuyama y cannabis hoy en día son de mucha utilidad y mercado comercial que bien pueden procesarse y transformarse industrialmente en el departamento de La Guajira, aprovechando el uso de la energía eólica y solar a bajo precio y la disponibilidad de transporte marítimo para las exportaciones. Es necesario comprometer al Gobierno nacional a pignorar regalías nacionales para la acreditación de los recursos que se requiere para financiar y terminar las dos fases de la Represa del Ranchería y acondicionamiento de acueductos. En agroindustria se constituye en una cadena de empleo que parte de cultivadores, asistentes, recolectores, aseadores, empacadores, administradores, celadores, transportadores, asesores, etc. La transformación y procesamiento industrial requiere de otro personal diferente a los enunciados en cada una de sus fases. Por ejemplo, harina de ahuyama, almidón o aceite medicinal de marihuana o cannabis, producidos en La Guajira generan fuentes de trabajos.

En cuanto a turismo, todavía estamos pasmados, atrofiados y estancados. Impulsémoslo con soluciones de agua y acondicionamiento de vías de comunicaciones terrestres para promocionar el territorio a inversionistas de hotelerías, finanzas, restaurantes, recreaciones y transportes aéreos en la exploración de turismo, con ecoturismo, en lugares exóticos de la naturaleza divina trazados desde el norte hasta el sur de La Guajira. El turismo demanda vinculación laboral en alto volumen de personas, empleadas en agencia de viajes, guías turísticos, transportadores, restaurantes, hotelería, comercio, etc.

Si una gran fuente generadora de trabajo manual es la artesanía, los tejidos wayuú son una muestra de ese tipo de trabajo. Apoyemos la artesanía estabilizando a los artesanos empíricos, promoviendo escuelas de tecnología en artes de tejidos, maderas, carbón, objetos reciclables, vidrios y todas las creaciones novedosas.

La Guajira por su ubicación geográfica lo tiene todo a su favor de manera natural para decolar, aun cuando muchos lo nieguen. Energético, tradicional y alternativo, marítimo y fronterizo con Venezuela, Caribe, Centro y Norte América para conectarnos.

Se articule la implementación de un Plan de Desarrollo que genere impactos en proyecciones, procurando resultados positivos, útiles y de beneficios masivos originados en las administraciones de los alcaldes y el gobernador, que le permitan lograr la efectividad en el territorio municipal y departamental donde gobiernan.

En elecciones populares de alcaldes y gobernadores, deberíamos votar más por el programa de gobierno que por la persona candidata, pero se vota lo contrario, por algún interés o compromiso, ignorando el programa de gobierno. Lo raro es la incoherencia existente entre el programa de gobierno, que se anexa con la inscripción de la candidatura, con los proyectos de planes de desarrollo que se aprueban. Sin gestiones no podemos lograr prosperidad.

Los nuevos Planes de Desarrollo que se aprueben, no vayan a terminar en letra muerta ni en el abandono. Si no se alcanza ejecutar el 100%, tampoco quedarse por debajo del 30%. El cambio siempre es factible. Que así sea señor con los nuevos mandatarios de las Alcaldías y Gobernación de La Guajira.