Entre compadres del vallenato

Yo le respondí ya es mayor de edad, se sabe defender, ya verán. El que es taxista dijo: yo no estoy de acuerdo que los cantantes sean los que más ganen, los que deberían ganar más son los acordeonistas y los compositores, exclamé ¡Epa! Como así señor conductor – bueno ‘Chendo’, me refiero a los artistas, explíquese hombre de la mancha amarilla- bueno ponga usted a tres cantantes famosos de los mejores y tradicionales a que canten un baile sin acordeonista a ver cómo les va; o que canten sus parrandas sin el acordeonista y verá que hasta ellos mismos se aburren, en cambio un acordeonero si puede tocar una parranda así sea con un tiesto de cantante; porque donde suena un acordeón así sea solo, la gente se alegra y se queda, además compadre ‘Chendo’, aquí para el festival eligen es un rey de reyes de acordeón y no el cantante de moda.

Caramba señor conductor, esa es toda una cátedra de folclor, permítame felicitarlo y le agrego algo más; los cantantes cuando van a grabar se apoyan es en el acordeonista porque este es el que hace todos los arreglos desde el acordeón hasta la guacharaca y en muchas ocasiones, él es quien le dice cómo debe cantar.

Compadre ‘Chendo’, tengo razón. Ustedes son los que deben ganar más. Ahora mire poeta, ustedes los compositores son la base para ambos personajes, tanto para el acordeonista como para el cantante, si no hay una buena canción hasta ahí quedan – Así es señor taxista, hay artistas que por años han ganado plata con los éxitos que nosotros les dimos y nunca han tenido un acto de gratitud para decirnos: “aquí tiene esto para que se compre algo de valor”, se da el caso que si un compositor le cobrara el derecho de grabar su canción anticipadamente a un artista, este se retira tratándolo de alzao y tildando su cobro de viveza y la gente piensa que cada vez que nos graban nos pagan. ¡Falso! señor taxista. Usted es una de las pocas personas que hacen este análisis justo y consiente, los artistas y los disqueros se enriquecieron con nuestras canciones en lugar de estimular económicamente al compositor para que siguiera inspirándose con entusiasmo, lo que han hecho es ignorarnos, solo Rafael Pérez nos está poniendo a ganar unos pesos; si no fuera por Sayco la estaríamos viendo dura.