Escoba nueva barre bien

Sí, escoba nueva barre bien y si son dos mucho mejor. Registro complacido la iniciativa del alcalde ‘Mello’ Castro de atacar el desaseo y porquería reinante en el perímetro urbano de Valledupar, por culpa en parte de ciudadanos indolentes que contribuyen a ese horrible espectáculo, los unos mandando a podar los árboles y los otros transportando el producto de esas podas, que son los carro de mula.

Para erradicar esta horrible costumbre se hace necesario que la Alcaldía en coordinación con Corpocesar, prohíba podar árboles en verano, ya que estos deben de arreglarse en primavera o en invierno y nunca, léase bien, nunca en verano por la escasez de agua y veamos al nuevo comandante de la Policía Nacional Jesús Manuel de Los Reyes Valencia darle la orden a sus subalternos para no ver más un solo carro de mula paseándose orondamente con su carga ante las narices de capitanes, tenientes, sargentos y policías, especialmente de los lerdos agentes bachilleres.

Alcalde, usted es el jefe de la policía en esta ciudad, es una escoba nueva y el nuevo comandante es su subalterno, es otra escoba nueva, barran con este vicio y procedan a decomisar e inmovilizar los carros de mula que infrinjan la norma.

También me complace la idea de revivir y reconstruir el famoso mural Tierra de Dioses del desaparecido maestro Piedrahita y pienso que para ello el dinámico director de la Casa de la Cultura debe de convocar a los artistas y pintores para que en forma gratuita lo hagan, aportando el municipio los elementos que se necesiten y no enfrascarse en tantas discusiones baladíes, tantos estudios y proyectos que en vez de facilitar, obstaculizan.

¿Qué dicen los gestores culturales al respecto, encabezados por Edith Mendoza y sus amigos pintores de renombrada fama? Colaboremos todos y el mural será una realidad, acuérdense que las arcas municipales quedaron raspadas y a esto no hay que ponerle tanto misterio ni tanto estudio.

Del hotel Tequendama al Aeropuerto El Dorado hay varios kilómetros, no sé cuántos pero son bastantes, lo que no hay es un solo hueco en su recorrido y del Hotel Sicarare al Aeropuerto Alfonso López hay pocos kilómetros pero una huecamenta que aterra y eso le da una pésima imagen a la ciudad, por favor autoridades competentes métanle el diente a esta huecamenta y no dejen que se extiendan más como la verdolaga.

¿Será que a La Paz, casi un barrio de Valledupar la dejaran por fuera en los Juegos Deportivos Bolivarianos, sin tener en cuenta la inmensa piscina natural, El Chorro de Pepe Castro, de más de 100 metros de longitud y mucha profundidad que tiene este municipio?