Estamos para una tercera bendición

fuertes corrientes de vientos y alta luminosidad solar que generaran las energías eólica, solar y sus derivaciones, para las cuales tenemos las mayores fortalezas del continente y del mundo.

¡Y así es! Tenemos otra gran oportunidad. A mi gusto ojalá tengamos el cuidado de convertir este aguacero en una tempestad de oportunidades en todo sentido. Así como el vocablo, al pasar la acción de masculino a femenino, tendremos por cuenta de este alegórico fenómeno natural un incremento considerable de las oportunidades que llegasen a generarnos para y en nuestro Departamento vastas riquezas: económica, logística, de transferencia tecnológica, de conocimiento, de ciencia, entre otras más ganancias tal cual lo que se reportaría con la transición en el vocabulario de lo real.

Las bendiciones están dadas y debemos darle doblemente gracias a Dios: Primero por la pérdida del título de ser la Capital Energética de Colombia por cuenta de la extracción carbonífera al explotar la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo. Insisto, gracias a Dios lo perdimos porque es un título que solo hoy por hoy nos dejaría ante el mundo como punta de lanza de la agresión ambiental, delito imperdonable para la época en donde estamos abocados irremediablemente a la protección, conservación de recursos naturales y el ambiente… en nuestro caso especialmente a nuestros ecosistemas y biodiversidad.

Y segundo por el ya confirmado inicio de ejecución de trámites e infraestructura para convertirnos en la Región Capital de Generación de Energías Limpias. Sin embargo, considero que debemos darnos el chance de tener una tercera bendición si obramos de manera propositiva y no haciendo uso de la inercia que en otras oportunidades nos mantuvimos. Hoy estamos llamados a: unirnos, formarnos, participar y concretar el aprovechamiento integral de manera proactiva; es nuestra obligación personal, grupal e institucional.

Por eso tocaré, a mi juicio, el que debe ser el primer tópico en avanzar, aunque son muchos más y de los que estaré esbozando mí concepto en otros momentos. Este primer tópico es: Las instituciones de gobierno son las que hoy deben enrumbarnos a los y las guajiras en el tren del desarrollo energético moderno, exhortando por supuesto a nuestro capital humano a la disposición de querer aportar al desarrollo de este acápite de la economía mundial. Para ello es necesario abanderar la interlocución entre el Gobierno nacional (Presidencia, Anla, Ministerio de Ambiente, Planeación Nacional, entre otras carteras), el Congreso nacional y con las empresas interesadas en la explotación de los recursos naturales que nos cubren y que son necesarios para este tipo de explotación energética; con el Gobierno regional, los Gobiernos locales, con la academia, con la autoridad ambiental regional, todas instancias necesarias para el engranaje de la rueda del progreso y así rueden y se impregnen los beneficios en toda La Guajira.

Para ser interlocutor idóneo se debe contar por lo menos con conocimiento del tecnicismo sobre la generación de energías renovables, limpias y sostenibles; la responsabilidad de gobierno y social del tema; inclusión a profundidad de este en su carta de navegación o plan de gobierno; conocer del ordenamiento territorial y ser un estamento con jurisdicción en todo el Departamento. Al tener en cuenta las características anteriores, exhorto a la Gobernación del Departamento y a la Corporación Autónoma Regional de La Guajira –Corpoguajira– a fortalecerse institucionalmente para que, a través de alguna de éstas o la conformación de un ente híbrido entre ambas, una Agencia Guajira para la Gestión de las Energías Renovables se tome la vocería e interlocución mencionada y con este impulsor institucional logremos el protagonismo y la pretendida retribución regional. Es urgente encabezar, empoderarse y cualificarse en el tema, sino lo hacemos, seremos autores nuevamente de frustraciones, desilusiones y de derroches de nuestro capital regional.

Deseo y pretendo que nos concentremos hoy en el fortalecimiento institucional para poder acompasar aclimatar y acompañar la explotación de energías renovables, limpias y sostenibles en nuestro departamento, y no nos vayamos a distraer con aprovechar la oportunidad de fortalecernos institucionalmente para otros renglones energéticos. El que mucho abarca poco aprieta, hoy es energías renovables, limpias y sostenibles. Busquemos la conformación de una delegación nacional para este desarrollo específico y no nos desgastemos en tratar de cambiar lo reglamentado para otras delegaciones mineras que hoy para La Guajira son minúsculas frente al potencial, liderazgo, referente mundial y reporte económico, laboral, tecnológico, de protección ambiental y resiliencia a la variabilidad climática de estas energías, delegación que deberemos combinar con el núcleo interlocutor determinado para este desarrollo que se nos vino encima.

No puedo dejar pasar la oportunidad de agradecer al Sistema Cardenal, a Gámez Editores, a Alco y Diario del Norte, por colocarnos en modo energías renovables, de darnos luces técnicas del proceso de su explotación y de alertarnos del devenir a toda la población guajira o por lo menos a los que asistimos, en el marco del exitoso 2° Foro de Energías Renovables en La Guajira. ¡Nuevamente Gracias!