¡Exprópiese!

En la retina de muchos todavía persiste la imagen en los principios del 2010, donde el presidente de Venezuela, en todo un abuso de autoridad, ordenó la expropiación del Grupo Casino de Francia en vivo y en directo, aunque después tuvo que pagar más de US $90 millones por esa arbitrariedad y desconocimiento de lo que implica la propiedad privada, dejó en la mente la idea planteada de que cualquier autócrata nos puede sacar de lo nuestro.

Hoy, 11 años después, los guajiros tenemos una amenaza menos publicitada, pero igual de peligrosa y que tiene los mismos fines, sacar del paso a todo wayuú que esté “estorbando” el desarrollo de los buenos proyectos de explotación en sistemas alternativos, hoy Duque, al mejor estilo Chávez, dijo su propio exprópiese, pero ahora en el artículo 4° de la ley 2099 del 10 de julio del 2021, así es, está recién salida del horno.

Un hombre peligroso para La Guajira es el senador David Name, el nente y principal defensor de que a los guajiros se les saque de todo beneficio que tenga la explotación de las energías alternativas, por que los atlanticenses tienen desde la contratación de los vehículos, hasta la participación accionaria en las empresas generadoras y transmisoras de energías, por eso con el mayor cinismo llega a La Guajira con plata a buscar votos y después se los recompensa con la apropiación de toda contratación y beneficios que por ley les correspondería a los guajiros.

¿Pero, por qué hacemos mención de Name?, por ser el artífice maquiavélico de modificar la ley 1715 del 2014 o ley de energía alternativas y hacer Ley la declaratoria de utilidad pública e interés social, la promoción, estímulo e incentivo al desarrollo de las actividades de producción, utilización, almacenamiento, administración, operación y mantenimiento de las fuentes no convencionales de energía principalmente aquellas de carácter renovable, así como el uso eficiente de la energía, se declaran como un asunto de utilidad pública e interés social, público y de conveniencia nacional, palabras más, palabras menos, el senador hizo que el negocio de empresas privadas fuese considerado como de interés de Estado. 

En el artículo 4° de la ley 2099 del 10 de julio del 2021, Name Cardozo colocó esta joya… Esta calificación de utilidad pública o interés social tendrá los efectos oportunos para su primacía en todo lo referente a ordenamiento del territorio, urbanismo, planificación, ambiental, fomento económico, valoración positiva en los procedimientos administrativos de concurrencia y selección, y de expropiación forzosa, si señores, el senador hizo posible que todo el poder del Estado se pueda utilizar para expropiar a los ciudadanos propietarios que objeten o se opongan a estos negocios de ellos, aquí es donde debería estar el gobernador y alcaldes del Departamento defendiendo y aplicando lo manifestado en la Sentencia T–302, las medidas cautelares de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, la SU 123 e infinidades de jurisprudencia que manifiesta que los cachacos no pueden joder al wayuú y mucho menos utilizar de forma descarada al Estado para salvaguardar sus negocios.

Ahora me explico el del porqué el senador Name fue homenajeado en diferentes reuniones en el Norte, Media y Sur de La Guajira por los ilustres políticos criollos que tienen promesas de puestos de trabajo que se generen en las obras, de contrato de los vehículos, o simplemente manejar los tamales, las láminas de eternit o los billeticos moraditos en la próxima contienda electoral.

Name es más peligroso que Chávez, ya que hizo público la expropiación a todos los territorios wayuú y otros que a ellos les guste como interés del Estado