Exquiusmi… Walyurneim

Comenzaré por aclarar las cosas: la primera de ellas es que el contrato ‘Fortalecimiento de las competencias comunicativas del idioma inglés en los docentes y estudiantes de las IEO del departamento de La Guajira’ por once mil cuatrocientos quince millones ochocientos noventa y tres mil setecientos veinte pesos ($11.415.893.720), que tiene al actual gobernador encargado en las primeras noticias a nivel nacional, lo gestionó en un Ocad Regional realizado el 6 de mayo de 2019; no fue un proyecto sustentado por el actual gobernador, contando además con el visto bueno del Ministerio de Educación.

Es en este punto donde haré mi primera estación, el Ministerio de Educación tiene dos años de estar en La Guajira y aún no conoce la realidad sobre sus necesidades en temas de educación. En La Guajira se hablan más de tres idiomas que incluyen: el wayuunaiki, el árabe y los idiomas de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada, siendo oficiales el español por mandato constitucional (artículo 10) y el wayuunaiki por ordenanza departamental 01 de 1992, no es el inglés el que precisamente nos va a sacar del atolladero en el que estamos en materia de educación, sólo echemos un vistazo a Barrancas, donde alrededor de 1.000 estudiantes quedaron sin el transporte escolar el pasado mes de mayo de 2019, ya que finalizó la contratación de las 38 rutas encargadas del servicio. Sin transporte no hay movilidad, sino hay movilidad no hay clases y eso incluye las clases del curso de inglés.

Durante este primer semestre un grupo de 24 estudiantes de noveno semestre de Derecho de la Universidad de La Guajira, bajo mi orientación, peticionaron a la Gobernación de La Guajira, al Icbf, a la Registraduría Nacional del Estado Civil, a la Alcaldía distrital y al Hospital Nuestra Señora de los Remedios, de qué manera estaban ejecutando la ordenanza 01 de 1992 toda vez que siendo el wayuunaiki un idioma oficial en el Departamento, los primeros en ser extranjeros en su propias tierra son los wayuú monolingües, quienes al momento de dirigirse a una institución pública, se devuelven al encontrarse con la barrera del idioma.

Verán ustedes que ninguna institución de las arriba mencionadas tienen traductores e intérpretes oficiales o empleados con esa función específica, basta una enfermera, una trabajadora social, un vigilante wayuú, alguien que por casualidad facilite la comunicación y esto ha permitido medianamente una interlocución, pero no es su estado ideal, si esto ocurre con las instituciones públicas vea usted lo que ocurre con las del orden privado como bancos y empresa de telefonía celular, entre otras. El que exista una ordenanza que reconoce la oficialidad del wayuunaiki las obliga a que tengan traductores de este idioma originario del departamento de La Guajira, independientemente si el usuario lleva su propio traductor, que es lo que se estila.

Mi segunda estación tiene que ver con la conexidad que existe entre la ordenanza 01 de 1992 y la Ley 1381 de 2010, conocida como la ley de lenguas; ni el gobernador que presentó el proyecto ‘Fortalecimiento de las competencias comunicativas del idioma inglés en los docentes y estudiantes de las IOE del departamento de La Guajira’, ni el Ministerio de Educación al dar el visto bueno a un proyecto tan risible, hicieron esa conexión, y no la hicieron porque simplemente no las conocen siendo su obligación conocerlas.

Le ha tocado al gobernador actual bailar la parte triste del bolero alegre, pero la está bailando porque quiere, no sólo es reconocer que existió un error en la transcripción, pero una cosa es transcripción y otra muy diferente es copiar y pegar; el tema del número de municipios es lo de menos, el asunto verdaderamente importante es que tomaron un proyecto de un departamento con una realidad diferente a la nuestra; no obstante la clase política insiste en comparar a Maicao con Cúcuta ¡hágame el favor! Por razones de conveniencia la actual administración no debería ejecutar un contrato tan legal pero ajeno a nuestra realidad y nuestros apremios de ya, de inmediatamente en materia de educación, ¿será que en la concepción de ese proyecto pensaron en cómo se movilizaría la población beneficiaria, incluiría el refrigerio de los 10.699 estudiantes durante los 10 meses de ejecución del contrato?

Quiero hacer mi tercera y última estación en lo verdaderamente conveniente para el Departamento y los wayuú Versus el curso de inglés, y es actualizar la ordenanza, que no es necesaria en razón de la ley de lenguas y es fortalecer el idioma oficial del Departamento, con los cientos de docentes bilingües, cuya primera lengua es el wayuunaiki, apoyados en el centro de lenguas de la Universidad de La Guajira y no en uno de Cúcuta.

Todavía estamos a tiempo de ajustar lo conveniente, así lo inconveniente esté perfectamente legal, ejecutarlo sería como revivir el dengue.