Extradición de Jesús Santrich

¿Se conspira por atención y escucha de oferta delictivas? ¿Por qué la Fiscalía no investiga a los miembros de la DEA, que compraron cocaína en Colombia, a través del sobrino de Iván Márquez?  ¿Por qué no solicitan en extradición a los agentes americanos, con fundamento en la confesión pública de la compra de cinco kilos de cocaína, incurriendo en los delitos de tráfico de estupefacientes y conspiración por negociar con drogas narcóticas en el territorio nacional? ¿Está permitido o exentos los agentes de la DEA, en negociación, directa e indirecta, de cocaína, sin tipificarse ningún delito para ellos en Colombia? ¿O para traficarla, transportarla y venderla, en redes de comercializadores al por mayor y de tal?  Así como se investiga a Santrich, también debe pedirse se investigue a los agentes antidrogas encubiertos e implicados en el negocio narcótico.

La Jurisdicción Especial de Paz –JEP–, le asiste el control en el proceso de la personas comprometidas e implicadas, ha solicitado de manera formal, primero a la Fiscalía, que profirió la orden de captura y posteriormente a la autoridad americana, que lo solicitaba en extradición, las pruebas en que se fundamenta la solicitud de extradición del jefe guerrillero. La Fiscalía manifestó que no estaba obligada a suministrar pruebas. La solicitud remitida a los EE.UU.  se extravió, archivándolo en una bodega en Panamá.  Se supo del extravío, cuando la directora de la JEP, Patricia Linares,  reiteró la exigencia antes que se culminara el término establecido. La causa de extravío puso en la hoguera la cabeza de la ministra de Justicia, Gloria Borrero Restrepo, porque no estuvo atenta al seguimiento de la solicitud remitida por el correo ordinario 4-74, antiguo Ad postal.

La referenciada ministra se defendió que ella con la prueba del envío, que nunca llegó a su destino por maniobras extrañas.  La JEP decide enviar nuevamente la petición de pruebas, dando el término de traslado para responder en 20 días hábiles. Al concluir el término perentorio previsto, los EE.UU. niegan enviar las pruebas requeridas que amparan la imputación de cargos a Jesús Santrich, relacionados con conspiración.

Según el criterio de las autoridades estadounidenses que se han pronunciado sobre el asunto, sólo basta solicitar la extradición al gobierno de Colombia, sin más detalles, para que éste se lo conceda.  De esta manera ¿qué garantía legal le ofrece el Estado a sus conciudadanos nativos, exigidos y reclamados en extradición? De concedérsele, mañana cualquier persona termina extraditada de manera persecutoria y caprichosa

Al no responder los EE.UU. con la solicitud de pruebas requeridas por la autoridad especial, explota un nuevo polvorín de “cortina de humo” capturando a un fiscal de la JEP y a cuatro personas más, en un allanamiento en Bogotá, entregándoles US$500 mil dólares para que intercediera en frenar la extradición de Santrich. Así divulgaron, difundieron y especularon los medios de comunicación la noticia de la caída del fiscal Carlos Bermeo. Considero que Jesús  Santrich no necesita gastarse esa cantidad de dinero, si hasta ahora no aparecen o llegan las pruebas de las implicaciones delictivas. Igualmente informan que habían acordado con el fiscal entregar dos millones de dólares de manera gradual.  La directora de la JEP se pronunció en un comunicado negando que el fiscal, presunto infractor, tuviese injerencia y conocimiento del aludido proceso del guerrillero de las Farc.  ¿Debe aclararse quién ofreció el dinero al fiscal a nombre de Santrich? Entre los implicados se encuentra el exsenador santandereano Luis Alberto Gil, un amigo de este, el conductor de su vehículo y la señora del fiscal detenido.  ¿Utilizó Santrich emisario para autorizarlo a sobornar y para no ser extraditado? El fiscal General Néstor Huberto Martínez, descartó responsabilidad del exguerrillero. En próximos día la JEP se pronunciará sobre si envía o no el proceso a la Honorable Corte Suprema de Justicia, el asunto de Santrich. El procurador General, Fernando Carrillo, se pronunció sobre la improcedencia de la vinculación del exguerrillero, en el escándalo de soborno relacionado con la detención del fiscal de la JEP y a la vez, conceptuó en favor de la cita extradición a los Estados Unidos.

Muchos cabos sueltos en dirección tendenciosa o parcializada con: “paquetes chilenos” y “falsos positivos”, condimentados con manipulaciones y mañas extremas de dominio y abuso.