Familias fonsequeras: somos árbol genealógico

La falta de perdón es como un veneno sin sabor que tomamos diario a gotas, pero que finalmente nos termina envenenando el alma resentido de soberbia; en mi familia muchas veces tenemos que perdonarnos nosotros mismos, es la clave para liberarnos de las catarsis emocionales, ahora mismo ser felices por Fonseca en La Guajira es una prioridad: si podemos juntos ‘Mipe’.

Las dosis diarias de amor y superación que crecen interna y espiritualmente en cada uno de nosotros; vivir placenteramente con obras sociales y materiales, son carisma y liderazgo, ¿lo hacemos en Fonseca? reconciliarnos frente a tu espejo mental y pensemos en esa criatura ofendida; somos una luz en la oscuridad que nos ilumina el camino, una esperanza que motiva a seguir luchando para la superación a vivir con serenidad y vencer los obstáculos en el camino de la vida. En su persona hay este cúmulo de virtudes.

Felicitaciones, mujeres luchadoras y perlas de grandezas, sus bellos hijos con un cúmulo de amigos que deciden ahora mismo ser felices por Fonseca como árboles genealógicos, juntos podemos lograrlo ‘Mipe’.

El signo más cierto de la sabiduría es la serenidad, una fe constante, pensamiento positivo y optimista; construye una felicidad tranquila, en esa capacidad de liderazgo represado en tus talentos sociopolíticos, culturales y muchas palabras de ofensas nunca indican sabiduría, sino egoísmo y desesperanza.

Grande es la vida ayudando a otros a encontrarla, solo quien ama, escucha. El amor, el perdón y la oración van juntas, y es lo que permite dar sorpresa en los senderos de la verdad, realizando con gestión- cambios y resultados una excelente administración desde la familia en una sociedad genealógica pensando servirle a la comunidad, ‘Mipe’ lo puede alcanzar juntos.

Fonseca, siendo amable y cariñosa seremos sembradores de alegrías, capaces de fomentar la fraternidad y la solidaridad; vivir hoy es un privilegio, es una fiesta de nuestros corazones, nadie anhela padecer el dolor, pero el dolor es una realidad en nosotros cotidianamente. El corazón alegre vive mucho más tiempo, y ser solidario es convivir en la construcción de la paz interior, en ella está la fuente del poder y la fortaleza en los que amamos, como bálsamo vivificante de sorpresa en estas 3 palabras: dialogo, convivencia y concertación. Meditémosla siempre, si podemos alcanzar juntos.

Todas las situaciones preocupantes van pasando como las aguas del ranchería, quien ama perdona de verdad, olvida quien alivia las ofensas, alivia su corazón es un manantial de la salud física, la armonía mental y de profundo bienestar espiritual. Hay en tus manos semillas para esparcir, sentido de pertenencia con honestidad, cultivos de esos frutos sembrando con mucho amor en nuestros árboles genealógicos perdonando como el padre nuestro en el amor de una gran mujer como todas ellas.

Una sonrisa, cálida y bondadosa en un valioso tesoro de alegría, es la flor que brota de un corazón generoso, más vale quien sabe curar sus errores antes que sus enfermedades. Cada día aprendemos a entender a las personas con asertividad, colaborándoles con sus necesidades insatisfechas, prioritarias en este conflictivo mundo. Fonseca la merecemos, Dios brinda a cada inteligencia su sabiduría genealógica.