Fonseca, un reto llamado mototaxismo

Son tantos y tan variados los retos que debe afrontar el gobierno entrante del municipio de Fonseca, que dependiendo la lectura de estos pueden ser convertidos en oportunidades para lograr la transformación real del municipio. El desempleo, la falta de oportunidades, la recuperación del río Ranchería, la mejora de los servicios públicos, entre otros, son solo alguno de los temas que deben ser si o si resueltos en este cuatrienio. Pero hay un tema que no aguanta más espera, debe ser una bandera de trabajo desde el primer día: el mototaxismo.

En Fonseca, el mototaxi es el principal medio de transporte, estos prestan una tarea fundamental para el desarrollo de la vida cotidiana en la tierra de cantores. Por ser tan importante su función, igualmente debe ser la atención de las autoridades locales. Para gobernantes en el pasado este sistema se volvió una tarea difícil. Hoy la situación es diferente, en los cuatro años que pasan, la administración municipal dejó en funcionamiento la oficina de Tránsito y Transporte Municipal, con funcionarios en las calles para controlar el tráfico, se volvieron a matricular carros y eso da una nueva lectura de las situaciones que se puedan presentar.

En el mototaxi se transporta todo el mundo, pobre, rico, empleado, niños, ancianos; mercancías, dinero, en fin, hace parte de la vida del fonsequero. Lo cierto es que, el sistema, así como es de eficiente y útil para el transporte, se presta para realizar acciones delictivas y vandálicas. En los últimos días se volvió viral un vídeo donde unos motorizados roban un celular en el barrio La Floresta, convirtiendo el sistema en un foco de inseguridad.

Se ha vuelto común que se presenten hurtos, daños a instalaciones, peleas entre los conductores y otras situaciones desconocidas por los ciudadanos del común.

Por estas razones, aunque sea impopular, el Concejo Municipal, las autoridades policivas y militares, junto con las “IAS”, la administración municipal y toda la ciudadanía, deben juntar esfuerzos por recuperar este medio de transporte. Se debe tener autoridad y mano dura, junto con pedagogía y educación. Si el conductor no tiene licencia de tránsito, no puede manejar; si el conductor no es mayor de edad, no puede manejar; si el conductor no tiene permiso para trabajar en Colombia, no puede manejar; si la moto no cumple con las condiciones mínimas de transporte y seguridad (luces, frenos, buena mecánica, entre otros) no puede circular.

Eso no es acabar con el sistema, es simplemente organizarlo, mejorarlo y permitir crecer en orden. La mala prestación del servicio es puerta abierta a la delincuencia y el desorden. La organización del sistema permite generar empleos dignos que sean realmente rentables y ser uno de los motores dinamizadores de la economía local; la organización de las motos, permitirá en unos pocos años migrar a un modo de transporte masivo, donde los ganadores sean los dueños de motos, transportadores y pasajeros. Por supuesto, la administración municipal será otro ganador, verá como los ingresos corrientes aumentan vía impuestos pagados por las motos y empresas que crecerán para garantizar la prestación del servicio.

El alcalde electo, Hamilton García Peñaranda, ha dado luces de que conoce el tema, en recientes intervenciones públicas, ha dicho que va a afrontar las situaciones que se presenten dentro del sistema, ha propuesto que adelantará acciones pedagógicas que permitan a los dueños de moto, a los conductores y a los usuarios que las decisiones que se tomen no sean traumáticas, con el fin de que ninguno de los actores del sistema se perjudique. La administración entrante debe garantizar un tiempo prudente para darle legalidad al principal medio de transporte en Fonseca. El reto es grande, pero entre más grande mayor la recompensa.