Fortalezas

Por Obed Alfonso Fragozo Manjarrez

La igualdad y apertura en el relacionamiento honesto entre compañeros, hermanos, padres, e incluso con los docentes, se convierten en factores importantes que hacen parte de los valores que se llevan desde el hogar hacia los claustros académicos. Honestidad que se evidencia en que todos nos conocemos entre todos y sabemos cómo somos y actuamos.

El medio ambiente, ese medio natural en el que crecemos en el hogar y en el pueblo, un tesoro lleno de simpleza, de autenticidad, de cosas que hacen parte de nuestra esencia y que nos conecta desde el ser, que llevamos con nosotros donde quiera porque hace parte de nuestro sentido de pertenencia difícilmente lograble con ciudadanos citadinos, lo cual nos hace únicos y nos ayuda a resolver nuestros propios problemas dadas esas herramientas que recibimos desde pequeños para valernos por nosotros mismos, nos da autosuficiencia aún en momentos hostiles y nos desarrolla como seres humanos resilientes, de lo cual nos damos cuenta y valoramos en las posteriores etapas de crecimiento.

 La creatividad a pesar de la simpleza (pero rodeados de lo natural), la desarrollamos de manera superior a la de otros ambientes, estando constantemente en la búsqueda de ese talento innato que llevamos dentro para desarrollar y compartir con los demás más adelante.

La interacción social que nos brinda elementos diferenciales, donde el control social innato de nuestra idiosincrasia contribuye como agente estimulador de nuestra educación.

El deseo de superación continúa inmerso en las metas y objetivos para crecer y llegar a ser, pensando siempre en generar impulsos para nuestra sociedad a partir del deseo por conocer nuevos contenidos con visión global y analizar temas de actualidad con posturas críticas para poder derrumbar barreras, pretendiendo así una formación ciudadana con estructura versátiles para poner al servicio de nuestra tierra o de los contextos donde nos desenvolvamos.

La oferta académica diversa de instituciones públicas y privadas para la educación básica presentes en nuestro municipio.

El privilegio de haber contado con una formación recibida de docentes que han educado distintas generaciones y que el reconocimiento a su loable labor realmente se evidencia en profesionales prestantes.

 Los valores: frente al choque cultural cuando nos exponemos al cambio por motivos de formación en otras ciudades, surgen los valores como factor diferencial frente a los objetivos, que nos llevan a adquirir consciencia frente a ciertas situaciones a las que nos mantenemos expuestos, donde la responsabilidad, disciplina y honestidad permiten mantenernos en el camino correcto y no desviarnos de las metas. Estos valores vienen desde la familia, pero se fortalecieron en el colegio.

El acercamiento a Dios, la Fe, el temor de Dios como mecanismo de afianzamiento para efectuar las cosas de la mejor manera, para dejar huellas positivas.

La mentalidad progresista del sanjuanero y el sentido de pertenencia, las instituciones educativas con modelos religiosos nos permiten afianzar esos valores que hemos resaltado anteriormente y que posibilitan la estructuración de cambios que conlleven a adaptarse a la transformación globalizada de la sociedad. Esa reflexión desde la fe, la esperanza y el desarrollo humano que nos inculcan desde nuestra formación académica, nos incentiva a conquistar los retos que exige la educación en otras instituciones, con cultura y estructura diferentes.