Generación de Emprendedores

Este fin de semana me reuní con unos amigos muy queridos y el lugar escogido metódicamente para ese agradable encuentro fue Asawaa, pues quería conocer el lugar, degustar el licor artesanal y el aperitivo de iguaraya y además, disfrutar de los deliciosos granizados ya famosos entres los asiduos clientes de ese café bar.

Hallé un sitio confortable lleno de detalles que refuerzan nuestra identidad étnica y que fomentan el sentido de pertenencia por nuestra tierra, pues la ambientación con elementos característicos como el yotojoro, los souvenirs con mensajes positivos y la buena música, mejoran la experiencia del visitante. Felicité a Ana Lucía por sacar adelante su idea de negocio con tanto esfuerzo y perseverancia, pues he sido testigo de su lucha de varios años, disertamos brevemente sobre la necesidad de desarrollar acciones que eleven el autoestima colectivo y que nos hagan sentir orgullosos de ser guajiros, y de además, reenfocar el debate en las redes y en otros escenarios hacia lo fundamental: El progreso de nuestra tierra.

Desde hace algunos años, a partir de iniciativas generadoras de ingresos, creadoras de empleo y que de manera formal presentan al consumidor novedosos productos y servicios, se viene consolidando una generación de destacados emprendedores quienes con su tenacidad, compromiso con la calidad y la innovación, promueven una sólida cadena de valor alrededor de la oferta local, ya sea de comidas, bebidas, artesanías, ropa, calzado, accesorios, atuendos étnicos e infinidad de servicios, mostrando con ello, un ferviente deseo de ser empresarios, de aportar eficazmente a la dinamización de la economía local, incidir en los índices de competitividad de La Guajira y mostrar lo más valioso de esta tierra: su gente.

Recuerdo que cuando cursaba décimo grado, la mayoría de mis compañeras del Colegio Sagrada Familia de Riohacha y yo, soñábamos con convertirnos en profesionales, tener un maravilloso trabajo y ser exitosas. Allí en ese anhelo, se agrupaban la mayoría de las aspiraciones de aquel grupo de adolescentes que veían en una carrera, la oportunidad para consolidar una etapa fundamental de su proyecto de vida, al servicio de los demás, y de la necesidad individual de realización personal. En medio de la jornada escolar, la Psicóloga de Orientación Profesional nos aplicaba rigurosamente, diversas pruebas de aptitud que nos ayudaban a definir de acuerdo a nuestros gustos, habilidades intelectuales y vocación, los perfiles dentro de los cuales se enmarcaban aquellos deseos de avanzar en el interesante camino de la formación académica y del conocimiento. Sin embargo, no tengo recuerdo alguno de que nos hablaran sobre emprendimiento, ni mucho menos haber escuchado a mis compañeras de curso expresar que alguna de ellas, anhelaba convertirse en emprendedora y crear una empresa en el futuro cercano.

Los tiempos han cambiado y hoy los jóvenes desde que cursan el bachillerato conocen las características del ecosistema empresarial con todos los retos y posibilidades e incluso saben diseñar un Plan de Negocio e identificar fuentes de financiación a través de vigilancia tecnológica; sus vocaciones son tempranamente identificadas y guiadas hacia el camino de la empleabilidad o del emprendimiento de la mano de sus docentes. Incluso organizan y participan activamente en ferias dentro y fuera de sus instituciones, en calidad de expositores, saben que es un Elevator Pitch, y algunos ya han protagonizado esta prueba, desafiando cualquier ambiente evaluativo, al que un adolescente de su misma edad pudiera llegarse a enfrentar 20, 30 o incluso 50 años atrás.

Felicitaciones a esta generación de emprendedores, a aquellos que descubren en las potencialidades de La Guajira, oportunidades económicas formales que incentivan a que otros tomen este camino, y que diariamente se retan a través del crecimiento de sus negocios superando infinitas dificultades sin perder jamás, la pasión que se necesita no solo para crear, si no, para garantizar la sostenibilidad de sus empresas con un alto sentido de responsabilidad social.