He visto llorar a mi pueblo sanjuanero

Por Rafael Humberto Frías

El 2020 viene marcando la vida de los sanjuaneros para siempre. Una vez más, concluimos que la alegría y el dolor, son la esencia de la vida. Hoy, el dolor se ha enseñoreado con mi pueblo. Además del rigor de la emergencia económica, social y ecológica que atraviesa el país, el dolor y el llanto de lo más profundo de las entrañas de este pueblo se viene ensañando con nuestra sociedad. A muchos sanjuaneros con enfermedades de base y predisposición genética que padecían diabetes, hipertensión arterial y afecciones renales, el destino les jugó una mala pasada. También jóvenes que gozaban de un gran estado físico y aprecio social.

Precisamente, pareciera que en el almanaque celestial estuvieran predestinados para morir este año, confabulándose con una pandemia mundial. Además, quien creyera que este virus tan letal, viniera a llegar a nuestro municipio para quedarse.

El Covid-19 se vino desde China a poner a llorar a mi pueblo. Un pueblo acostumbrado a despedir a sus difuntos y a tomar los velorios como un punto de encuentro social y para compartir el dolor del prójimo. Pero, hoy desde la soledad llora a sus muertos. Un pueblo que le rinde culto a la amistad como a la familia, pero le ha tocado despedirlos por las redes sociales, con gemidos indecibles de dolor y lágrimas en los ojos. Que escenas tan conmovedoras y dolorosas de viudas, hijos, hermanos, madres, padres y hasta amigos entrañables desconsolados en su inmenso dolor por la desventura de perder a un ser querido en estas extrañas circunstancias.

Una tragedia que se viene llevando lo mejor de todas las edades y géneros. Midiendo con el mismo rasero a todos los estratos, desde el más humilde hasta el más alto linaje de nuestra sociedad. Sepelios solitarios de sanjuaneros apreciados, que hubieran vaciado las casas y los barrios para tributarles un merecido homenaje póstumo.

Pero, el destino nos cambió la vida y hoy los sanjuaneros se están yendo de este mundo sin esas apoteósicas despedidas. Luego de haber visto llorar a mi pueblo, hoy quiero exhortarlo a la concientización, sobre todo, a aquellos que hoy le andan pidiendo vía al alcalde.

Recordarle que el perfil epidemiológico del municipio indica, que tenemos 291 casos de contagio, nueve (9) muertos y un 3% de letalidad por esta pandemia. El pueblo sanjuanero es considerado de riesgo muy alto de contagio según el Ministerio y el Instituto Nacional de Salud.