Ildefonso Ramírez Bula: ‘Paso a paso’

Si existe un compositor costumbrista con raíces de la Sierra y del corazón del Cafetal, ese barrio hermoso de Villanueva, con un deje musical autentico en el vallenato raizal, es Ildefonso Ramírez Bula, el popular ‘UPO’, quien es un ícono en su barrio, especialmente en una esquina parrandera como la de ‘Geño’ Yaguna, donde sus amigos que son sus hijos ‘Chiji’ y ‘Chino’ Yaguna en cada festival del Cuna de Acordeones, pintan un cuadro de ‘UPO’ en toda su majestuosidad como un reconocimiento justo y merecido a uno de los mejores compositores que ha dado la tierra bella. En el año que pasó, ‘Upo’ estuvo delicado de salud y como en la canción que le grabaron Los Hermanos Zuleta ‘Paso a paso’ en 1973 y que fue un hit musical, así va su salud hoy, paso a paso, para bien de Villanueva y la música vallenata. Está recuperado en un 90% para la gloria de Dios.

Muy joven para la producción, sorprende a quienes aún se mantenían maravillados por los sones de Escalona. Y es en otro ícono, el de la educación villanuevera, el Roque de Alba, donde se destilaba intelectualidad, ganas de superación y música original, donde los viernes culturales que fueron famosos y por allí descollaron además de él, Daniel Celedón, ‘Beto’ Murgas, ‘Beto’ Zabaleta, Rosendo Romero, Nolberto Romero, Luis Moya, Publio Daza, entre otros y fue así como en 1972, corrigiendo a su entrañable amigo Enrique ‘Kike’ Ramos, quien daba visos de compositor debajo de un palo de mango, que se hizo famoso en el colegio, porque se le llamó el ‘Palo de Mango de Kike y Upo’, pero ‘Upo’ cansado de corregirlo en letra y melodía, le dijo un día: “Ve Kike, así es como se compone” y surgieron sus tres primeras composiciones que se quedaron ahí, inéditas para siempre: ‘No me olvides’, ‘Ranchito Viejo’, una especie de pasebol y ‘Vilma’. Luego surge el compositor en toda su grandeza, en ese mismo año, cuando se gradúa de bachiller: ‘Paso a paso’, grabada por ‘Poncho’ y ‘Emilianito’.

Después su vena musical se hincha más de sinfonía y es así como produce otra canción que lo inmortalizó como compositor a nivel nacional e internacional y hoy después de tanto tiempo en cada festival del Cuna, preguntan dónde vive el compositor de ‘Rosa jardinera’, que grabaron Los Hermanos López en 1974 en la voz de Jorge Oñate. Y como expresé anteriormente fue la locura musical del momento. Es de anotar que por ‘Paso a paso’ y ‘Rosa jardinera’, Ildefonso recibió por regalías $12.250, que para entonces era un pocotón de plata.

Más tarde vinieron otros éxitos como ‘Terco Corazón’ grabada por Jorge Oñate y ‘Emilianito’ Zuleta en 1975, éxito musical. ‘Ruiseñor herido’, grabada en 1976 por Los Hermanos Zuleta, una de las canciones que más le gusta a Ildefonso Ramírez Bula, dentro de todo, lo que Dios le ha dado como compositor. Y continúan más composiciones no componendas como las de hoy: ‘Confesión’, grabada por Alfredo Gutiérrez; ‘El Parrandón’, grabado por la voz de trueno Armando Moscote y Nolberto Romero; ‘Triste y Solo’ grabada por Andrés ‘El Turco’ Gil y Gabriel Chamorro; ‘La Montaña’ por Nolberto Romero y ‘More’ Ovalle y ‘La Pelea’ llevada al acetato por Óscar Negrete. Tiene en su haber 12 canciones inéditas entre las cuales sobresalen: ‘Mis pedregales’, que grabará Alfonso ‘Chiche’ Celedón y ‘Añoranzas’, la cual fue presentada en el Festival Cuna de Acordeones y de manera mágica fue eliminada por los jurados que les gusta la mermelada. ‘Upo’, como cariñosamente le llaman sus paisanos, con el alma del auténtico poeta, pasa sus años en Villanueva, educando generaciones, 46 años como educador: 44 en la Institución Educativa El Gool, y 2 en la Sierra Montaña, de ahí su composición ‘La Montaña’, vivencia autentica, no inventada como los de ahora; llenándose de nostalgia por el amor que se va, tal cual las corrientes del río Villanueva y piensa en las calles añejas que poco a poco van perdiendo su sabor auténtico. Y… cuántos amaneceres no le llegaron en el Cafetal, con un acordeón terciao que todavía lo sigue cogiendo la madrugada con tantos amigos entre ellos: Enrique Ramos, Elver López, ya fallecido, El ‘Toca’ López, José Granados y ‘Lucho’ o Luis Eduardo García y ‘Lucho’ Murgas.

Y vienen las ‘Añoranzas’ por su música, por el amor a su tierra y por unos versos a una morena: “Cuando cantaba canciones se arremolinaban/ las gente escuchar al canto de este parrandero/ y ahora que por doquier se escucha una alegre tonada/ fue porque nacieron acordeones en mi pueblo/son como yo cuando tocan un son de sentimientos de pies a cabeza/ porque en mi tierra rueda la nobleza como piedra que tenía un callejón/cuantas añoranzas hay de las viejas canciones/de esas que papá y mamá bailaban chancletiao/ de esas que a media noche un hombre aguardientao/ ni al diablo cantando en versos le tenía temores/hoy de esa copa somos la semilla/que difundieron sus viejos cantares/una parte se pegó por el valle/ pero mayor cantidad en La Guajira…” cójale un trompo a esta canción, que es una quimera, un lamento a las canciones viejas. ‘UPO’ o Ildefonso Ramírez Bula, es primo de ‘Poncho’ y ‘Emilianito’, y de toda su camada por vía materna, su mamá Eusebia Bula Díaz, fallecida en 1973, era prima hermana de Carmen Díaz, y su padre también fallecido, Rafael Ramírez Vallejo, parrandero auténtico de esos que ha dado Villanueva.

Ildefonso será en Villanueva la mejor leyenda que reúne el pasado con viejos compositores en su ancestro. El presente que ya supera y el futuro que abre a sus puertas solo la palabra triunfo porque volvió de nuevo el compositor a cantar en una noche de luna llena. ¡Paso de vencedores!