Inicia la competencia electoral local y departamental

El sábado 27 de julio se cerraron las inscripciones de candidatos a las alcaldías y gobernaciones, de igual forma para las listas de los aspirantes a asambleas, concejos y ediles, quedando las listas de los partidos políticos sujetas a modificaciones.

Una vez cerradas las inscripciones comienza el derroche publicitario, visuales, audios, sonidos e imágenes, mostrando los rostros, artes, eslogan y demás detalles para ofrecerse como cualquier producto al gusto del los electores, que en últimas son los que eligen para bien o para mal.

Las competencias desmedidas con influencias de capitales económicos, deben entender que las campañas políticas tienen límites en prevención, para no desbordarse de los montos específicos de gastos determinados en las normas legales porque de hacerlo, constituye causas sancionables hasta con la nulidad de la elección, si llegares resultar elegido. De la misma manera ocurrirá con la trashumancia y el tráfico de intereses en administraciones públicas que inciden de manera beneficiosa en favor de candidatos.

También se castigan los patrocinios de algunas entidades públicas a favor de candidatos, que aprovechan las necesidades, facilidad y la oportunidad para acaparar electores a través de contratos, prebendas y ordenes de servicios, generando compromisos de amarrare, sumándolo en el volumen lectoral que se requiere para triunfar.

Con recursos económicos se compran ignorantes, incautos, mercaderes electoreros y paquetes, que negocian al interior de la Registraduría en prácticas de corrupción. Es un milagro ganar sin comprar votos o enlazarlo en el circulo clientelista en un 85% del territorio nacional, porque han acostumbrado los electores a buscar remuneración o compensación por el voto, cuando éste se debe sufragar de manera consciente y voluntaria por cada persona, sin estímulos económicos, presiones indebidas, coacciones, amedrentamiento, constreñimientos ni amenazas, por eso estamos eligiendo mandatarios mediocres, ineptos y corruptos.

Resalto las frases del extinto exmagistrado de la Corte Constitucional, Carlos Gaviria, que decía: “quien paga para llegar, llega para robar”, en alusión a las elecciones populares de mandatarios nacional, departamental y municipal, para de esa forma, recuperar los costos y gastos de las campañas políticas.

Sería un buen ejemplo nacional que los candidatos a la Gobernación de La Guajira y en las alcaldías de cada municipio, suscribieran un acuerdo comprometiéndose a no comprar votos en ninguna de sus formas y modalidades, con las garantías de un comité de veeduría que constituyan en el mismo acuerdo. Entiendo que no sería fácil pero tampoco imposible, probar las intenciones de quienes lo quieran presumiendo que aquellos que se nieguen serían los que van a incurrir en la conducta ilícita y delictiva de comprar votos, exponiéndose a la nulidad de la elección, si resulta elegido y terminar presos.

Cada lista de inscritos por partidos políticos o grupos significativos registran un número igual de miembros a elegir, es decir, si se eligen 11 diputados para el Departamento, las listas a las Asamblea deben inscribirse las listas con la cantidad específica. Quienes formen parte de las listas están obligados a apoyar a los candidatos de alcaldías y gobernaciones que estén avaladas o coa-avaladas por el mismo partido. De lo contrario se incurre en la doble militancia, la cual origina pérdida de investidura. Muchos de los que resultan elegidos: diputados, concejales y ediles, ni siquiera se les conocen la voz en el recinto, sólo palmotea el escritorio y a veces bostezan. Elijamos a quienes puedan defendernos, pero si continuamos vendiéndonos de manera prostituidas por unos cuantos pesos, seguiremos jodidos, de mal en peor, sin derecho a quejarse de malas situaciones, arrepentidos, frustrados, llorando sobre la leche derramada, repitiendo continuamente el error de vender el voto en la feria electoral politiquera.

Es pertinente que los tres meses de campañas políticas sirvan para meditar y reflexionar sobre las condiciones y calidades de las candidaturas y los miembros de los que conforman las listas de las bancadas políticas. Podemos cambiar si comenzamos a elegir de manera transparente, consiente y consecuente para derrotar a los que no compran votos. De esta forma podemos gozar de beneficios en seguridad, participación incluyente en oportunidades y concursos de méritos, menguando la corrupción. Basta de conocer el balance de las acciones, operaciones y gestiones que arrojaron alcaldes y gobernadores en la postrimería de su mandato, para sustituir el estilo de elegir.

Tres candidatos se inscribieron a la Gobernación de La Guajira, Delay Magdaniel Hernández, Jorge Pérez Smith y Nemesio Roys Garzón; dos de las tres candidaturas inscritas por grupos significativos y una avalada por partidos políticos.