Interpretación provinciana de la encuesta presidencial

Los resultados decrecientes de la encuesta presidencial arroja resultados acordes con los últimos acontecimientos y la coyuntura económica, social y política, no sorprenden, eran predecibles. La muestra robusta y representativa, 4,335 encuestas presenciales en hogares de 30 municipios del país en 6 regiones. Margen de error 1,5%, nivel de confianza 95%. Realizada por el Centro Nacional de Consultoría, proyecta los siguientes resultados en primera vuelta: ¿Si las elecciones presidenciales fueran hoy, por quién votaría usted?: ninguno 12%, no sabe/ no responde 3%, en blanco 3%.

Paloma Valencia 1%, Simón Gaviria 1%, Juan Carlos Pinzón 2%, Jorge Enrique Robledo 2%, Tomás Uribe 2%, Alejandro Gaviria 2%, German Vargas Lleras 3%, Dilian Francisco Toro 4%, Rodolfo Hernández 4%, Federico Gutierrez 5%, Juan Manuel Galán 6%, Alejandro Char 6%, Marta Lucia Ramirez 9%, Sergio Fajardo 12% , Gustavo Petro con el 23%, prácticamente duplica al segundo.

Petro triunfa en las grandes ciudades, en la mayoría de las regiones, entre los sectores juveniles, en todos los grupos poblacionales. Interpreta la diversidad regional y cultural del país su aceptación es consistente regionalmente. Los demás, muestran preferencias focalizadas territorialmente.  Sorprenden los paisas, a pesar de su audacia y emprendimiento en materia económica, en temas electorales se revelan absolutamente conservadores, reacios al cambio. Allí parece anidar un alto sentido regionalista. Fajardo y Gutierrez copan esa franja electoral regional. La añagaza de la candidatura del retoño del Gran Colombiano no ha funcionado. Tomás Uribe marca el 2% en esa gran encuesta y en la eventualidad de una segunda vuelta es derrotado por todos los demás candidatos.

Fajardo derrotaría a Petro en la contingencia de una segunda vuelta. Pero Fajardo apenas es conocido por el 79%, o sea que para un 21 % de ese universo electoral es ignoto. El costo de la intermitencia y falta de contundencia. Además, aún le quedan asignaturas pendientes como Hidroituango. Pero antes que nada debe acceder a segunda vuelta, lo cual se avizora complicado. Petro tiene un reconocimiento del 94% lo que le blinda ante la multitud de ataques provenientes desde distintos flancos para debilitarlo, desprestigiarlo o en el peor de los casos inhabilitarlo. Han fracasado uno a uno. Han agotado las estrategias. Habrá que esperar con que saldrán de aquí a las próximas elecciones. En este momento según los guarismos el único que tiene garantizado el paso a una segunda vuelta es Petro.

Las probabilidades de una reiterada desinflada de Fajardo a medida que la campaña avance y que lo constriña a asumir posiciones categóricas frente a temas delicados pero fundamentales, son enormes. Agreguemos a ello la capacidad dialéctica y la elocuencia del candidato de la Colombia Humana, así como su programa de gobierno, su conocimiento del país y preparación infinitamente superiores a las del potencial candidato de la Coalición de la Esperanza. Esto no es una afirmación subjetiva y personal. Quedó referenciado por los encuestados.

Petro lidera en preguntas como: ¿Quién sería el mejor presidente? ¿Quién es el más preparado? ¿Quién conoce mejor los problemas de Colombia?, nuevamente lidera Petro con el 30%. ¿A quién le creen más? A Petro con el 21%. Fajardo figura con el 10% en este rubro. ¿Quién está más comprometido con la paz de Colombia? Petro. ¿Quién daría solución negociada al conflicto armado? Petro. Paradójicamente, según los encuestados es el candidato que puntea en la solución militar al conflicto armado. También es estimado como el candidato de más carácter.

Igualmente considerado el más experto, lidera en la preocupación por la gente, en este concepto supera pródigamente a todos los demás, al igual que en la percepción sobre quién sería el candidato de los menos favorecidos. Es percibido como el más independiente, el más competente para mejorar la economía y las condiciones de seguridad. A pesar de superar en edad a varios presidenciables medidos; con el 17% es escogido como el candidato de las nuevas generaciones, por encima de Galán 13 % y Uribe Moreno con el 7%. Este último solo triunfa en la pregunta relacionada con quien sería el candidato de los poderosos, con el 17%. Bastante diciente.

Ante la pregunta sobre el que diga Uribe o el que diga Santos, el 72% rechaza la primera posibilidad y el 79% rechaza la segunda. Estamos en un escenario absolutamente distinto al de 4 años atrás. Actualmente la sombrilla de cualquiera de los dos expresidentes es un lastre, un padrinazgo del que toca desmarcarse. Por primera vez y con un 47% la imagen favorable de Petro supera a la desfavorable. Las estrategias descalificadoras se están quebrando, el cerco de los grandes medios, de las bodeguitas uribistas y la infinidad de Noticias Falsas están perdiendo eficacia.