Jamü´ hambre

Nosotros los wayuú somos hijos de la tierra y nuestra abuela mar de su oceánico seno salado nos alimentamos de los peces, fue Jepirachi quien enseñó a los primeros abuelos a pescar. 

Jepirachi es el viento suave y fresco, hijo de la abuela mar; todas las tardes llega y al sentir su presencia, es como estar bajo la sombra fresca de un guayacán frondoso en medio de una llanura reverdecida. También nos alimentamos del seno de la madre tierra llamada monte, ahí existe una variedad de comidas, plantas y animales. Cuando solemos salir a cazar, en el momento de ver las huellas de un conejo y el arrastre de la cola de una iguana, nos llena de emoción; el monte es el lugar donde construimos nuestras huertas y también podemos crear nuestras propias granjas, en tiempos anteriores nuestros abuelos Juya´ Lluvias nos traían aguas de ka´itu´u el firmamento y llenaban a las nubes como múcuras y con la ayuda de uinsüralajüin, el viento que las pastorea en las alturas, caían en innumerables gotas de agua sobre los senos de nuestra madre tierra, ahí nos alimentábamos todos, no solamente nosotros los wayuú, sino todas las vidas que nacieron y nacen de la madre tierra. 

Jamü´ hambre es lo contrario de los floridos senos de nuestra madre, es cuando esta se marchita. Jamü´ hambre es el viento caliente que marchita todo, pero duraba muy poco tiempo en nuestros territorios, cada casa de nosotros los wayuú manteníamos el fogón prendido y así de esa manera podríamos soportar su presencia, él siendo caliente, se aleja del fogón, si mantenemos al fogón apagado, él se echa a dormir entre las cenizas de la leña y ahí se quedará por mucho tiempo.

El seno de nuestra madre tierra ha sido despedazado desde hace décadas, la primera acción violenta contra ella fue la creación de la carretera que viene desde el Atlántico, esa que se conecta con Sinamaica en el Estado Zulia, Venezuela. Llegaron Jamü´ hambre en forma de máquinas y con sus redondos pies levantaron arenas calientes polvorientas y aún siguen haciendo, pero con la diferencia que no levantan arena, pero si deja el ambiente caluroso, que mata a animales y a wayuú.

La siguiente acción violenta fue el trazado de la carretera para la construcción de la vía férrea, por la presencia de esta Jamü´ hambre llamado tren, día y noche durante 30 años y más, sopló su cálido aliento contaminado con el polvillo del carbón y por eso muchas lagunas se han secado, jagueyes, plantas medicinales; los nidos de los animales con que nos curábamos y comíamos, se tostaron. 

Su envenenado aliento cálido ha penetrado a nuestras casas y por ellos se han muerto nuestros nietos, hijos que son nuestro futuro.  

Seguirá la división y Jamü´ hambre estará durmiendo profundamente en el fogón de nuestras casas, nos ha dejado con nuestros territorios marchitos por causa del sudor de diésel de sus máquinas ahora será por la siembra de los molinos eólicos; pienso que ese es, el significado de la huelga de hambre de los jóvenes guajiros y wayuú.