Justo homenaje al trovador

Lástima que mi vida no perdura y que con el tiempo tiene que acabar”

El aparte transcrito corresponde a la canción ‘El cantor triunfante’ que de la autoría de Héctor Zuleta le dio el título al primer trabajo discográfico de ‘Los Betos Villa y Zabaleta’ en el año 1979, tema musical que hemos recordado a propósito de la obra que muy adelantada tiene, y que publicará mi amigo Juan Celedón, un villanuevero que por su exquisita pluma debe ser orgullo de su pueblo y de todos los guajiros.

Evidentemente, en lo que consideramos un acto de justicia, la vallenatia habrá de recibir con regocijo un trabajo de investigación que Juan ha desplegado sobre la corta vida y la gran obra musical del menor de los varones del viejo Emiliano y Pureza del Carmen Díaz Daza, es un trabajo de relojero donde no queda por fuera ningún detalle por la cuidadosa investigación desplegada por el autor, donde las fuentes abundan y la información es precisa, habiendo tenido el cuidado de realizar sus múltiples entrevistas sin que el entrevistado pudiera ser más protagonista que el personaje sobre el cual nos interesa saber.

Si no hay “trastorno” como decía mi abuela, ese libro estará en manos de los melómanos y la fanaticada de Héctor en general durante las fiestas de su Santo Patrono ‘Santo Tomas en Villanueva, fecha especial escogida por su autor para hacer la formal presentación de su trabajo.

La tapa de la cajeta de cada ejemplar será el CD de audio donde vendrán canciones interpretadas algunas con el acordeón y la voz del malogrado musico, compositor y verseador, y otras en las cuales interpreta las canciones en compañía de su único compañero de fórmula Adanies Díaz, todas en parrandas y casetas, en las cuales dejó ese muchacho un testimonio imperecedero de su inteligencia y su habilidad en la digitación, sus ingeniosos arpegios, sus melodiosos interludios y su picardía con los versos, será entonces una agradable sorpresa, oportuna y necesaria para que su obra no se marchite, y su historia musical sustituya su presencia, ya que no volverá a estar con nosotros porque ahora le toca y le canta a Dios.

Imposible esperar menos de Juan, ya nos dio un botón de muestra de su talento para el rescate de la tradición oral, y de la historia de quienes aportaron lo mejor de si para engrandecer el folclor vallenato, con su libro muy documentado sobre los pasos de ‘Poncho’ Cotes por ese mundo, investigación que ha recibido los mejores elogios en los foros académicos y programas especializados en música vallenata tradicional en el país.

Cuanto añoramos las notas del acordeón de ese muchacho, que tocaba al ritmo que quisiera y sin pelar un pito, que Dios lo tenga en su santa gloria.

luisacosta_medina@hotmail.com