La educación como desafío

La instrucción destinada a desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de las personas de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenecen, transmitir conocimientos a una persona para que esta adquiera una determinada formación, ello es educación. Los avances acelerados hoy por hoy a nivel orbital requieren una educación sólida, integral y dinámica, a efecto de alcanzar la participación plena de los individuos en la sociedad, lo que impone educar a las personas como uno y a la vez como miembro de una sociedad globalizada, de ahí que una propuesta educativa coherente y alineada a los avances de la sociedad como un todo, debe comprender los uno y más procesos distintos de aprendizaje y articularlos a las tendencias universales con el fin de no perderse de lo que el mundo determina; más no solo es abordarlos, sino que se debe y tiene que garantizar que todas las acciones curriculares habidas y por haber se direcciones a trabajar efectivamente para su implementación y desarrollo consecuente.

La educación es sin duda un derecho que tienen las personas a lo largo de su vida y desde luego un deber ineludible, inexcusable e irrenunciable de los Estados. Es la educación un área importante y prioritaria de la política pública y por ende de la inversión estatal. Sin embargo, es una realidad que con ocasión de la emergencia que vivimos, donde quedamos desnudos en diversos aspectos, cantidad de estudiantes no consiguieron acceder al sistema educativo como producto de no estar adecuadamente preparados para garantizarles el acceso a la educación digital, arrojando que pocos pueden acceder a esa educación digital. Otro aspecto es que también no todos los hogares cuentan con internet y equipos. Todo lo expuesto nos lleva a buscar canales de implementación y pensar en las exigencias que nos plantea el nuevo panorama global con las adecuaciones integrales que ello implica, en lo que se debe tener en exacta cuenta que, mientras se discute sobre presupuesto para la infraestructura física del sistema educativo en debates de nunca acabar, en el mundo hace más de un decenio la educación digital es una realidad sustentable y sostenible, lo que obliga estar a tono con esa verdad irrefutable.

Necesitamos como entes territoriales, transformar la educación, reconocer que nos hace falta mejorar, realizar estudios sobre nuestra realidad del sistema educativo, centrado hoy en educar de cara a una sociedad y cultura específica en un determinado contexto; a la par que los avances tecnológicos y la economía global demandan ciudadanos del y para el mundo. Necesitamos profesionales que se adapten al modelo social predominante. El compromiso es formar profesionales auténticos, que miren la realidad y se comprometan a aportar valía, dinámica y vanguardia que nos permitan como sociedad saltar de la realidad que tenemos hacia un desarrollo sustentable, sostenibles en contexto de progreso.

El reto ante la educación, es mirarla en su todo integral con óptica transformadora y poner toda su creatividad en armonizarla con las necesidades de la nueva economía global, lo que determina formar profesionales competentes, creadores de soluciones para las problemáticas universales, que no las meramente locales. En tal espacialidad, requerimos como estado garantizar el acceso a la educación como un proceso permanente y continuo, al que se implementen modelos integrales y dinámicos para que los futuros profesionales dejen de ser una carga para el Estado a dadores de valor para nosotros y el mundo; esto es, estar al servicio de la sociedad universal, con lo cual cumplirnos y cumplirle al mundo en su verdad y necesidad actual.