La enfermedad Mal de Panamá en el banano

Existen algunos casos especiales en que resulta conveniente definirle al lector ciertos términos a priori, a manera de introducción, antes de entrar a contextualizar un determinado tema, sobre todo cuando en él se han de tratar algunos términos de corte técnico, para cuando se los llegare a ‘tropezar’ más adelante, ya esté familiarizado con ellos.

Para el caso que nos ocupa en esta oportunidad, se trata de la terrible enfermedad denominada Mal de Panamá, que incide en ciertas variedades de musáceas, a las cuales pertenecen el banano y el plátano, entre otras de menor importancia. En ese orden de ideas, de pronto resulte congruente empezar trasmitiendo las causas del porqué una planta se enferma y qué significan los términos y expresiones xilema, floema, savia bruta y savia elaborada.

Las principales causas para que una planta se llegue a enfermar son: la patogénesis originada principalmente por ciertos tipos de hongos microscópicos, por bacterias y/o por virus y, en segundo lugar, por incidencias negativas del clima, por daños mecánicos, por la deficiencia o por una sobre dosis de elementos nutritivos y por el mal manejo de los herbicidas.

En una planta completamente sana, el xilema es el conjunto detejidos vegetales conformados por células muertas, rígidas y lignificadas, cuya misión es la de conducir el agua y los elementos nutritivos disueltos en ella desde las raíces hasta las hojas y las demás partes verdes de su estructura; esa mezcla que circula en forma ascendente por allí es lo que se conoce con el nombre de savia bruta. Cuando esa savia bruta llega a las hojas y a las demás partes verdes de la planta, se convierte allí en savia elaborada por intermedio de un complejo proceso conocido como fotosíntesis. Al final de la fotosíntesis, esa savia elaborada se transporta hacia las demás partes de la planta por intermedio de otros haces vasculares que reciben el nombre de floema, cuya misión es la de alimentar a todas sus partes constitutivas, incluyendo a las raíces.

El Mal de Panamá es, entonces, una terrible enfermedad incurable en el banano y el plátano, producida por cualquiera de las cuatro razas del hongo Fusarium oxysporum; razas que, para los fines científicos, están identificadas como RA 1, RA 2, RA 3 y RA 4 Tropical, siendo las más destructoras la RA1 y la RA 4 Tropical. Su nombre se debe a que fue en Panamá en donde apareció por primera vez en América. A escala mundial, fue detectada por primera vez en Australia, a finales del siglo XIX. Las razas fisiológicas R1 y R4 Tropical atacaron alternativamente a las variedades Gross Michil y a la Cavendish; la RA 1, a la Gross Michel, en la primera mitad de siglo XX; y la RA 4 Tropical, que es mucho más agresiva, a la Cavendish.

El hongo puede encontrarse en el agua, en el suelo y en el aire. Cuando la planta absorbe el agua infectada y cuando el hongo ya haya cumplido su ciclo reproductivo, tapona completamente los haces vasculares del xilema y del floema y, de esa forma, la planta muere por deshidratación.

Acorde con el Instituto Colombiano Agropecuario –ICA–, esta enfermedad ya hizo su presencia en el municipio de Dibulla, en donde está siendo sometida a la correspondiente cuarentena.