La estratificación, la salud y el estudio

Por Luis Hernán Tabares Agudelo

Los colombianos estamos divididos en estratos. División que la da el dinero. O sea cuanto más tengas más alto se está en este escalafón. Y lógico, entre menos tengas, más abajo.

Según el Dane, “los estratos 1, 2 y 3 corresponden a estratos bajos que albergan a los usuarios con menores recursos, los cuales son beneficiarios de subsidios en los servicios públicos domiciliarios; los estratos 5 y 6 corresponden a estratos altos que albergan a los usuarios con mayores recursos económicos”.

Pero esta estratificación se traslada al derecho de estudio que tienen los jóvenes y a la prestación del derecho a la salud: los que estamos en estrato 1 y 2 hemos tenido durante años una fuerte lucha con el sistema de salud de Colombia. En especial con los médicos.

Nosotros hemos sufrido los suplicios del amangualamiento de los médicos con las EPS para atendernos en 15 minutos y solo recetar acetaminofén e ibuprofeno. Nos han negado exámenes de laboratorio y nos han negado enviarnos donde los especialistas.

Solo los colombianos estratificados como 1 y 2 padecemos el paseo de la muerte. Además, después de esperar largos meses para que se nos entregue la orden para la cirugía o los medicamentos, nos toca ir a colocar una acción de tutela para poder tener acceso a este derecho fundamental.

Para la EPS pareciera que somos mejor muertos que esperando costosas cirugías, costosos tratamientos o medicinas. Por lo anterior, mucho se ha debatido en el país sobre la labor del médico que trabaja para una EPS y que al ser empleado pierde su norte y juramento hipocrático.

Por otra parte, hoy se habla entre los colombianos con relación al dinero que reciben las EPS, clínicas u hospitales por muerto de coronavirus. Es un hecho notorio entre las personas de estrato 1 y 2 debido a un artículo publicado en el país de Cali donde un congresista de la República de Colombia hace estas denuncias. Cualquier colombiano de estrato 1 y 2 comenta lo relacionado al dinero por muerto por Covid-19 que reciben los hospitales o clínicas. Así mismo, el afán en colombia de legalizar a todos los muertos de otras enfermedades por Covid. Las otras enfermedades desaparecieron como por arte de magia. Pero en la provincia, en los pueblos del país donde abundan colombianos estratificados como 1 y 2, sólo se siente el sufrimiento de personas debido a que su familiar entra al hospital o clínica por cualquier otra enfermedad y sale en cenizas.

Los médicos aunque no se puede negar que han estado al frente de esta contingencia que estamos pasando, no pueden desconocer que con su sometimiento como empleados de las EPS nos han traído sufrimiento por el desgano con que nos atienden y al negarnos medicamentos, tratamientos y medicinas.

En síntesis, es esencial que se den cuenta los médicos que los colombianos de estrato 1 y 2 –que no tenemos para pagar una prepagada– sabemos que se han manejado mal por muchos años con nosotros.

Por otra parte, los poderosos gremios de médicos están muy organizados para salir a dar grandes peleas jurídicas, peleas contra quien se atreve a enfrentarlos y decirles la verdad en la cara. Deberían aprovechar toda esa energía en atender bien a sus pacientes, recetando lo que verdaderamente lo va a curar y dejar que sea la EPS la que verá cómo le va a entregar los medicamentos a los usuarios.

Por lo anterior, no creo tan descabellada la idea de traer la misión de médicos cubanos a salvar vidas a nuestro país.

Para concluir, hoy por la pandemia nos damos cuenta que necesitamos muchos más médicos: intensivistas, cirujanos, biólogos, cardiólogos, internistas, epidemiólogos, ortopedistas, neurólogos o generales. Entonces ¿por qué tantas trabas para que los jóvenes en Colombia de estratos 1, 2 o 3 comiencen la carrera de Medicina? Parece que es una opción sólo para los de estrato 5 y 6.