La gobernanza en el modelo de ocupación territorial

La armonía de la ciudad es el resultado de las decisiones correctas y del compromiso de los actores. Si bien, el sector público planea, es decir, hace planeación territorial, son los particulares a través de sus decisiones privadas los que ordenan el territorio. En la ciudad se encuentra un crecimiento planificado y un crecimiento no planificado, se puede asegurar que en la mayor parte de nuestras ciudades este crecimiento ha sido espontaneo e improvisado, caprichoso y hasta caótico. Sin modelo, sin dirección y sin ordenamiento. Por el contrario, la ciudad bien planeada y construida es el resultado de la comprensión entre lo público y lo privado. Y aquí lo privado lo constituyen múltiples actores que tienen objetivos e intereses diversos, los cuales deben concertarse. Pero es la autoridad la que regula, controla y dirige. De esta manera cada metro cuadrado de vías y espacio público es responsabilidad de la Alcaldía, pero son quienes construyen, los que le dan forma al espacio privado. Se trata por consiguiente de un proceso de construcción conjunta. Luego la construcción de la ciudad se sucede de manera colaborativa.

El modelo de ocupación territorial, constituye el método que se va a seguir para ocupar el suelo en forma científica, técnica y racional. En palabras más sencillas: es la escenografía propuesta para realizar un proyecto de ciudad. Desde luego todos queremos el mejor escenario, el escenario más organizado, más funcional y más estético. En otras palabras, queremos una ciudad eficiente, productiva y coqueta. Y depende de sus autoridades y de sus ciudadanos, si este escenario será posible, viable o solo un espejismo.

Este escenario debe ser justo con correcta distribución entre cargas y beneficios. Las cargas son las obligaciones que deben cumplir los propietarios del suelo como contraprestación por los beneficios urbanísticos en términos de uso y edificabilidad. Entretanto los beneficios son las consecuencias positivas para los predios derivados de una intervención urbana. Por lo tanto, se hace necesario alcanzar un acuerdo sobre el modelo de ocupación del territorio. Ello equivale a construir gobernanza. Debe entenderse gobernanza como la capacidad de los actores sociales para decidir colectivamente. Activando la gobernanza para ocupar el territorio de acuerdo con una guía que facilite decidir sobre el territorio. Pero de la misma manera dentro de este fin pedagógico debemos saber de qué ordenamiento estamos hablando. El orden es lo que sucede sí se cuenta con relaciones adecuadas, lógicas y funcionales. Así entendido, no todo puede ubicarse en cualquier lugar, no todo debe llenarse de cualquier manera, y no todo puede agruparse. Se debe tener en cuenta las condiciones homogéneas de los suelos, el precio del suelo, las categorías, la disponibilidad y oferta, las limitantes, las vocaciones y desde luego el paisaje urbano. Esto es, la estructura ambiental, la estructura funcional y el sistema de movilidad.  De esta manera cuando se habla de un modelo de ocupación del territorio, estamos apostando al mejor diseño para nuestro futuro próximo y cotidiano.