¿La Guajira de los guajiros está en crisis?

Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, estas peor que antes cuando llegaste al poder, de todos, es mejor agitarse en la duda que vivir siempre en el error oportunista y no compartir. Las esperanzas de La Guajira.

Las palabras son sagradas y milagrosas, pero también son como granadas explosivas, si se les trata deshonestamente suelen estallarse cínicamente, José Pepe Mojica: Somos parte de un maravilloso todo, cuyo cuerpo es la sociedad y cuya alma humana naturalmente está Dios, sombra refrescante y como la gota de agua que nos calma la sed en un trayecto del camino milagrosamente.

¿La Guajira está en crisis, como lo afirmaba la revista Semana? Es fácil vivir con los ojos cerrados, interpretando mal todo lo que se ve con los ojos medio abiertos cínicamente; ¿La Guajira está en crisis? Somos dignidad nosotros mismos, que estamos sin valores humanos, posiblemente destruyendo la grandeza, esperanza del ser guajiro en sus principios sociológico, en la impunidad, presumo del estado de derecho y la corrupción de muchos políticos en crisis que viven de los votos de los guajiros construyendo crisis para el bienestar de los congresistas.

Decía Nelson Mandela: “Soñar es una de las funciones principales de la mente; vivimos soñando las 24 horas del día y La Guajira sueña cuando el cerebro está despierto para el amor, los afectos, solidaridad y amistades, o también para las maldades, envidias, soberbias e inequidad.

¿Cuándo estamos dormidos? La diferencia estriba que cuando el cerebro está despierto, serenamente, hay un marco psicológico y filosófico que hace percibir las cosas nobles, generosas y prioritarias visionariamente para vivir juntos, uniendo esfuerzos a favor del tejido social de su colectivo laboral, no estamos en crisis, La Guajira está pagando los daños perversos de otras regiones del maquiavelismo; sufriendo las culpas y castigos de las regiones andinas y pacificas; la verdadera justicia social consiste en pagar una vez por cada error cometido, lo cual está la verdad, pero ¿lo injusto es pagar varias veces por el mismo error? Esta es la razón por la cual los guajiros, nos resistimos a una vida honesta, digna y moralmente sagrada de sus ancestros probos e impolutos. Hoy estar vivos es nuestro mayor miedo, por las injusticias e ingratas noticias, paranoicas y mitómanas, de muchos medios de comunicación que salen de Bogotá, revista Semana; irresponsablemente al parecer, presumo, también de los guajiros insensatos que el Departamento ha estado preso por muchos políticos mitómanos con La Guajira.

Muchos hemos aprendido a vivir intentando satisfacer las exigencias de otros, sin pensar en nuestras familias. Necesitamos con prioridad moral, que los guajiros nos aceptemos y trabajemos unidos, integrados emocional y espiritualmente, cuanta más autoestima tengamos, menos nos insultamos, menos nos maltratamos y más nos aceptamos tal como somos, la soberbia,  vanidad y fantasías patológicas del poder será una democracia perversa, que destruye a los guajiros, en medio de tanta intriga de la prensa; las palabras en las bocas de los soberbios e ignorantes, son herramientas políticas del ser humano, instrumento de paz o de guerra, por el mal uso politiquero que de ella se hace. Son como una espada de doble filo, pueden crear el sueño más bello o destruir todo lo que tenemos y nos rodea. 

La mente humana es como un campo fértil, en el que continuamente se están plantando semillas gratificadoras, y esas son opiniones, ideas que se plantan en muchas  revistas, periódicos, televisión y se vuelven pensamientos despreciables o dañinos, como cuando llegan a las redes sociales neuróticamente destruyendo a los demás.  

¿La Guajira está en crisis? Somos seres humanos de la especie antropológica, que imprudentemente utilizamos, las palabras, que son como hechizos de magias negras maldiciéndonos los unos a otros, en esta democracia sin libertad, obnubilados por el poder. Cuando analicemos estas 4 palabras; impunidad, inseguridad, deshonestidad y corrupción, La Guajira no vivirá más en crisis.

En 2019 cambiemos soñando mejor con La Guajira políticamente, digna, segura y unidos como hace más de 10 años, porque es quien sabe compartir en medio de las crisis.