La Guajira, territorio que al parecer está sin doliente…

Realmente resulta sin respuestas la pregunta: ¿Qué y dónde están los que nos representan ante el Congreso a los guajiros? Porque ante la medida tomada por el gobierno central sobre la intervención que continuará por tres años más, ¿quién responde, quién reclama?

Esta reflexión la hago luego de escuchar al burgomaestre del municipio de Villanueva, en el encuentro anual de mandatarios locales el pasado 27 de febrero del año en curso en la ciudad de Cartagena, quien alzo la voz diciéndole personalmente al presidente Duque, “¡Los guajiros tenemos la autonomía de gobernarnos nosotros mismos!”, indicando el rechazo a las medidas de intervención del sector salud, educación y agua.

En lo personal pienso que no ha dado ningún resultado favorable las administraciones temporales porque las situaciones en los sectores intervenidos han continuado, entonces surge la pregunta ¿De qué sirven las intervenciones actuales? Considero que estas medidas arbitrarias, lo que han logrado es atrasar la educación, salud y el agua, ni se diga.

Se escuchó muy prometedor el discurso de ‘Guajira Azul’, pero la realidad actual es que aún hay comunidades que no cuentan con la provisión del preciado líquido, los hospitales atraviesan la más cruel situación financiera nunca antes vista, el departamento de La Guajira aún cuenta con las peores condiciones el sistema educativo en la zona rural y étnica.

Cuando leí por este medio que el gobernador actual había manifestado que la intervención continuaría por tres años más en el departamento de La Guajira en materia de salud, educación y agua potable por parte del Gobierno nacional, debido al incumplimiento de los compromisos por parte de la administración departamental, me surgió la pregunta: ¿acaso no son los del Gobierno central que están haciendo los procesos? Como guajiros debemos despertar, las personas encargadas de las administraciones temporales viajan todos los fines de semana en avión a la ciudad de Bogotá, y devengan un sueldo muy generoso, mientras que los niños continúan muriéndose de desnutrición, el transporte escolar aún no lo han sido contratado y las comunidades indígenas continúan sin agua.

Definitivamente La Guajira es un territorio que al parecer está sin doliente.