La Guajira y el turismo

Sin lugar a equívoco, ningún sector económico tiene tanto potencial para desarrollarse en La Guajira en los próximos años como el turismo, y en particular el etno y ecoturismo, que sin duda jalonaría cuantiosos ingresos y generaría significativo potencial de empleos directos e indirectos; mano de obra calificada, semicalificada y no calificada, indefectiblemente más que la industria extractiva que causa tanto daño ambiental y a la población que habita su área de explotación. Lo primero que hay que destacar es que el Departamento, de evidente biodiversidad, y cuenta con unas ventajas comparativas y tiene unas condiciones incomparables al respecto frente a otras regiones. Posee un medio natural singular, un desierto que se extiende por casi toda la Alta Guajira y buena parte de la Media Guajira, en donde encontramos el Parque Nacional Natural de la Macuira, con numerosos senderos de impactante belleza por su vegetación, topografía y paisajes embrujantes; con bosque de niebla en medio del desierto, lo cual constituye un fenómeno natural único en el mundo, con cerca de 400 kilómetros de costa sobre el Mar Caribe.

El Santuario de Flora y Fauna de Flamencos, en el municipio de Riohacha, unas 7.000 hectáreas; y en la Baja Guajira, la Sierra Nevada de Santa Marta, donde nacen los ríos Palomino, Ancho, Jerez, San Salvador, Dibulla, Tapia y Camarones que atraviesan el territorio guajiro para ir a desembocar en el Mar Caribe, siendo un desperdicio pudiéndose aprovechar ese gran caudal de recurso hídrico en la solución de la falta agua potable de su población, como sería el diseño de un megaproyecto para canalizar esos millones de pies cúbicos de agua de gran pureza, que podrían llegar hasta las poblaciones indígenas de la Alta Guajira con un estructurado diseño con técnica de ingeniería existente.

Además, es uno de los departamentos con un mayor porcentaje de población indígena, 48,4%, según censo poblacional. Gran parte de esos nativos son wayuú que habitan la alta y media guajira, pero también hay Koguis, Arsarios, Wiwas y Arhuacos, que viven en la Sierra Nevada de Santa Marta principalmente; pero que un determinado número tiene asiento familiar en varios municipios del departamento, comunidades plenamente identificadas. A pesar de las evidentes ventajas comparativas que tenemos para la industria del turismo, también llamada “sin chimenea o sin humo”, su desarrollo es precario, limitado por la falta de infraestructura sectorial.

Sea pertinente reseñar que existe un objetivo, por el trabajo de campo que se hizo, y estructurado estudio sobre desarrollo turístico para implementar el Plan de Ordenamiento Ecoturístico (POE) de La Guajira. Con ocasión al Acuerdo 01 de 2002 y el Convenio 63 del mismo año suscrito entre la Corporación Autónoma Regional de La Guajira (Corpoguajira) y la Asociación Ecológica Ave Fénix, se formuló el POE en el departamento denominado ‘Zona Costera Palomino-Cabo de la Vela’, entregado en noviembre de 2003; en el que se determina la elaboración del proyecto “Fomento del ecoturismo en los Municipios de Riohacha y Manaure”.

En razón y cumplimiento a este compromiso institucional, el gobernador José Luis González Crespo, y el director Ejecutivo de Corpoguajira, José Rubén Fonseca León; suscribieron el Convenio Marco Interadministrativo No. 084 de 2003 con el objeto de aunar esfuerzos humanos, técnicos y económicos para financiar el “Diseño del Plan de Desarrollo Ecoturístico en el delta del río Ranchería e implementación de una Primera Etapa”, por lo que se puso en consideración de los interesados un Manual Operativo para la ejecución del mismo.