La historia está llena pandemias

Hay una historia que tal vez muchos alguna vez tuvimos conocimiento pero que pocos recordamos. Resulta que García Márquez en Cien Años de Soledad narra que Úrsula había adoptado —para que le ayudaran en los oficios domésticos— a Visitación y a Cataure, dos indios que habían llegado desde la Alta Guajira a Macondo huyendo de una peste de insomnio que azotaba a su tribu wayuú desde hacía varios años.

Luego, nos cuenta que años después llegó Rebeca —de 12 años—transportada desde Manaure por unos traficantes de pieles. La niña venía contagiada por el virus del insomnio. Al cabo de varias semanas toda la familia Buendía-Iguarán y por supuesto todo los habitantes de Macondo se vieron envueltos por el virus que se transmitía por el agua y la comida. Lo increíble de la historia es que mutó a que se les olvidaban hasta las cosas más básicas y les borraba los recuerdos. Tanto que se vieron en la necesidad de marcar cada cosa de la casa: mesa, silla, olla, cama. También a los animales y hortalizas de la granja: burro, vaca, yuca, ñame. Por otra parte, en Ensayo Sobrela Ceguera de José Saramago — también premio Nobel de literatura— nos cuenta que un virus que deja a las personas ciegas se apodera poco a poco de la ciudad y luego del mundo. Nos trae una narración en que los ciegos se comportan como fantasmas en un mundo en el que no parecen estar.

Obligados a moverse constantemente en busca de comida, sin familiares ni amigos, sin posibilidad de regresar a sus hogares por no saber el camino. Y, nos muestra en detalle cómo el ser humano se va convirtiendo en un animal, como el mundo se va destruyendo, como todo se siente perdido y que nada se puede hacer. El historiador Andrés Nadal dijo alguna vez que la pesteantonina, ocurrida entre 165-180 conocida también como la plaga de Galeno, porque fue este famoso médico quien la describió, fue una pandemia que afectó al imperio romano llevada por las tropas que regresaban de las guerra pártica de Lucio Vero en Mesopotamia. La pandemia mató a un tercio de la población pues en Roma morían 2.000 personas diarias debido a que su población era muy grande y recibían viajeros de todas partes. El mundo antiguo nunca volvió a ser igual después de la pandemia. Pues murió el gobernante más coherente y honrado de la historia de roma: Marco Aurelio, el cual nos advirtió que hay algo peor que la enfermedad que mata también a los animales, aquella que mata la dignidad humana. ¿Cómo creen ustedes que va a ser el mundo después de que pase la actual pandemia?