La inseguridad en La Guajira se ha disparado

A lo largo y ancho de La Guajira la inseguridad se ha “disparado” y podemos afirmar sin temor que estamos indefensos y sin protección, estamos a disposición de los delincuentes para que nos atropellen y nos amedrenten sin que nadie pueda protegernos.

La inseguridad que vivimos es general, en las carreteras el peligro es latente, nadie absolutamente nadie se siente seguro cuando transita por La Guajira. Secuestros, atracos, intimidaciones y hasta violaciones son el pan de cada día, se pueden palpar los desmanes de que son víctimas los ciudadanos, convencidos plenamente podemos afirmar que transitar por las carreteras guajiras es una acción de alto riesgo.

Ni que hablar de la inseguridad en el casco urbano de los municipios, ¡terrorífico!, todos los actos vandálicos se han triplicado (asalto, asesinatos), hoy en día todos los municipios de La Guajira están llenos de vándalos que solo esperan la oportunidad para dar su golpe; no les importa si es de día o de noche, si están en el centro y/o en lugares apartados, solo les interesa robar o asesinar, pero lo más preocupante es que cometen su acto delictivo y salen campantes y felices por su acción, no sienten la mano de las autoridades y es por eso que repiten sus fechorías diariamente.

Aquí es donde vienen varios interrogantes, ¿Qué hacen las primeras autoridades municipales y departamentales para salvaguardar nuestro bien y honra, qué está haciendo el comandante de la Policía Nacional Guajira para corregir este flagelo?, ¿Qué están haciendo los comandantes de batallones del Ejército para brindarnos seguridad? Y también tenemos que preguntarnos: ¿Qué está haciendo la ciudadanía para ayudar a hacer los correctivos del caso? ¡Guajiro, denuncia!, no te dé temor de señalar a los delincuentes para que sean capturados y castigados por su fechoría, maldad y crimen. Recuerda que el que calla otorga, ponte en pie de lucha por tu bien y el de tu familia.

Se hace necesario que autoridades y ciudadanía se organicen conjuntamente y desarrollen un plan para contrarrestar a los malos, se requiere una reacción rápida, crear un ambiente difícil para los vándalos, que sientan el rigor de la justicia. La responsabilidad es de todos, y no solo de los que tienen el deber de defender la ley y la justicia.

Los nuevos alcaldes están obligados a buscar los mecanismos apropiados para protegernos, para presentarnos un contexto en el cual podamos realizar nuestras actividades sin temor a ser interrumpidos para ser víctimas de quienes buscan el camino fácil para obtener lo que quieran.

El gobernador también está obligado a velar por nuestra seguridad e integridad, que agote recursos económicos y humanos en beneficio de toda la población guajira, la Policía de Carreteras debe hacernos sentir que no estamos solos en las vías, que ellos nos pueden brindar protección cuando esta se haga necesaria; hay que organizar programas institucionales a ver si los pillos se corrigen y buscan otro tipo de “trabajo”, reeducar a quienes sean capturados para que cuando salgan no vuelvan a sus viejas andanzas delictivas.

El problema de la inseguridad tocó fondo, ha bajado ostensiblemente la llegada de turistas a nuestro Departamento, ya que solo se escucha de la peligrosidad delincuencial que ha tomado fuerza en La Guajira; el comercio y todas las actividades económicas se ven reducidas por el temor de la gente de perder lo poco que han ganado.

La Guajira y su pueblo siempre han sido luchadores y a hora más que nunca debemos estar unidos, debemos aliarnos para decirles a los hampones que estamos dispuestos a dar la lucha y que entre todos los venceremos.