La pertinencia de los proyectos de regalías en La Guajira

En el régimen de regalías, un proyecto para que sea aprobado y viabilizado por el Órgano Colegiado de Administración y Decisión –Ocad–, debe cumplir cinco características: la pertinencia, viabilidad, sostenibilidad, el impacto y la articulación con los planes de desarrollo de los tres niveles del gobierno, local, departamental y nacional.

Hoy quiero referirme a la pertinencia de los proyectos que se aprueban en La Guajira y al marco conceptual de esta característica. La pertinencia tiene que ver con la correspondencia y la conveniencia para desarrollar un proyecto en la coyuntura histórica que esté viviendo una determinada entidad territorial, sea del nivel local o departamental.

Pero ocurre que, en La Guajira se han venido viabilizando y aprobando proyectos sin que estos sean relevantes, ni apropiados, ni congruentes con la realidad que vive el Departamento. Muchas veces el pueblo se viene muriendo de enfermedades crónicas asociadas con la desnutrición y las patologías asociadas a la falta del consumo de agua de calidad y se aprueban proyectos de vías correspondientes a pavimentación y placas huellas para vías terciarias.

Sin que yo quiera decir con esto, que estos proyectos no deban ejecutarse, sino que pueden esperar otra oportunidad y ejecutar los más pertinentes en orden de prioridad. Es decir, se debe buscar la rentabilidad social, en el entendido que proyecto que es viable, es rentable socialmente. Pero los mandatarios territoriales se equivocan cuando buscan la rentabilidad económica y no social de los proyectos, solo pensando en las utilidades de estos para ellos y los contratistas.

La Guajira no avanza en la solución de sus eternos problemas estructurales, porque no se focaliza el gasto público en los proyectos que realmente son pertinentes e impactan los indicadores de pobreza en que vivimos. Se ha vuelto muy recurrente el facilismo en los mandatarios territoriales de priorizar en la agenda de gobierno los proyectos que dejen mayor utilidad para el contratista, sin importar si son operados o sostenibles para el servicio que prestarán a la comunidad. Pienso que, si se prestara mayor atención desde la estructuración y formulación de los proyectos a la pertinencia de estos, La Guajira avanzaría en el direccionamiento político y estratégico de la solución a sus problemas más sentidos.

Pero mientras sigan las mismas prácticas de atomizar y despilfarrar los recursos poniendo lo urgente por encima de lo pertinente, seguiremos de mal en peor. Mientras sigamos pensando más en las elecciones que en las próximas generaciones, seguiremos en el escarnio público de la Nación. Hasta cuando tenemos que esperar los guajiros para que aquí haya una verdadera revolución de los proyectos pertinentes para el desarrollo social y económico del Departamento. Por qué el recurso tiene que desviarse para invertirse en otros proyectos si el derecho a la vida de los niños es prevalente y estos se siguen muriendo de hambre en La Guajira.

Desde el Ocad debe revisarse detenidamente la pertinencia de los proyectos que hacen tránsito para su aprobación. Ya es hora de parar esta escalada de aprobación de proyectos que en la coyuntura que se presentan, para nada impactan al Departamento porque el problema mayor es otro. Por qué si la necesidad es invertir los recursos en una vía secundaria que articula a dos departamentos se va a invertir en una vía terciaria local.

Por qué si no hay seguridad alimentaria seguimos focalizando el gasto y de manera recurrente en pavimento urbano. Por qué si no disponemos de agua productiva, ni para el consumo humano, ni proyectos productivos, ni emprendimientos, ni sostenibilidad poblacional en el territorio, vamos a invertir el recurso en cursos de fortalecimiento de competencias en inglés.

Es verdad que requerimos invertir importantes esfuerzos en una infraestructura más adecuada para el desarrollo y en la sociedad del conocimiento, pero primero lo primero y a eso se refiere la pertinencia en el Sistema General de Regalías. Los proyectos pertinentes para La Guajira tienen que ver con la solución de la crisis humanitaria y migratoria.

Igualmente, el abastecimiento de agua para las comunidades rurales y dispersas. Del mismo modo, en proyectos que generen ingresos dignos y decentes para la población. Y en ese mismo orden de ideas, los proyectos sociales que garanticen una sociedad educada, saludable y longeva. Una forma de sembrar bien las regalías es detenernos a priorizar los proyectos que realmente sean pertinentes para mejorar la calidad de vida y elevar el índice de desarrollo humano de la población.