La política en la historia

Cuando el hombre prehistórico saltó de los árboles al suelo, y de aquí a la caverna para conformar una familia y más tarde la tribu, surge entonces la necesidad de organizarse en grupos, distribuyendo las tareas domésticas e imponiendo la voluntad de unos sobre otros, buscando una mejor protección y bienestar de los suyos.

Grecia y Roma son los sitios de la plataforma política en el mundo occidental. Filósofos como Sócrates, Platón y Aristóteles contribuyeron con sus enseñanzas a crear las bases del pensamiento político.

Sócrates, aun cuando contaba la política activa, consideraba que podría prestar un mejor servicio a su país dedicándose a la filosofía. Las bases de su enseñanza estaban conformadas por los conceptos de justicia, amor y virtud. Consideraba que “los ideales pertenecen a un mundo que sólo el hombre sabio puede entender”, considerando que el filósofo era la persona indicada para gobernar. Sócrates enfatiza: “sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal, la ignorancia”.

Platón, fue un educador. Fue fundador de La Academia, que fue el precedente de las modernas instituciones universitarias y utilizó sus famosos diálogos para expresar su pensamiento filosófico.

Aristóteles, discípulo de Platón. Estudió las formas de gobierno que todavía se encuentran vigentes, influyendo en el pensamiento filosófico del mundo político, conceptos como la monarquía, aristocracia y la democracia. Una de sus formas más importantes para el ejercicio de la actividad política fue su expresión: “cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”. Esta expresión de Aristóteles sirvió de fundamento y motivación a Daniel Golleman para escribir su tesis sobre la inteligencia emocional.

Así las cosas, se recomienda a todos los candidatos a cargos de elección popular, repasen o estudien a estos maestros de la política mundial para cimentar mejor la estructura de la propuesta política que van a presentar a consideración de su comunidad. (Apuntes tomados de mi nuevo libro Maquiavelo moderno, el fin no justifica los medios, en proceso de publicación).