La sensibilidad humana se perdió en el camino

“El dinero es una herramienta muy importante para marcar una gran diferencia en la vida de las personas. Es positivo o negativo dependiendo de los valores”, ShivKhera.

Por naturaleza los seres humano poseen un grado de insensibilidad que ha desarrollado como producto de su misma vanidad, egocentrismo, característica  que crece aceleradamente debido a su interés de multiplicar sus riquezas, sus bienes y se olvida de la verdadera esencia de existir, los interés por el poder han superado la cordura humana, se cree y de hecho, el mismo convirtió que valores de la persona se califica desde lo que tiene, mas no por el simple hecho de ser y existir como todos, lamentablemente es una realidad creada por el mismo ser humano, lo que ha llevado a lo que conocemos como clase social, aunque esta condición no viene ahora, viene desde siempre, desde nuestros antepasados, en la misma religión, la historia cuenta como la ansiedad del hombre por el poder en todos los sentidos y desde cualquier campo  ha buscado tener el control sobre otros, pero para esto ha sido necesario ponerle un costo a todo, un valor que divida según lo que tienes, lo que  obliga a unos a luchar por ser parte de la clase alta, de aquellos que según la misma naturaleza mental del ser humano valen, mientras que a otros no les interesa valer para nadie y no hace nada para tener dinero, otros luchan por hacerlo pero la misma circunstancia no se lo permite, en fin estamos en un juego del que tiene puede y el que no tiene no puede o puede tener según su nivel.

Toda la vida exige lucha. Aquellos que lo tienen todo se vuelven perezosos, egoístas e insensibles a los valores reales de la vida. El esfuerzo y el trabajo arduo, que constantemente deseamos evitar, es en realidad el mayor cimiento de la persona que somos hoy”, Papa Pablo.

Es una realidad que se  sabe que existe,  ya que hace parte del mismo ser humano, lo que se debe es manejar las distintas situaciones que se ha creado y que estas  no permitan hacerle daño a la otra persona, bajo el respeto por las diferencias y entender que cada persona vale por el solo hecho de existir, que el valor material no sobrepase la calidad humana, entender que por mucha riqueza o poder que tengas al final vales igual para la muerte, te vas y chao poder, chao dinero y es ahí donde tal vez la naturaleza coloca cada uno frente a frente y termina la diferencia.

Es bueno tener dinero y las cosas que el dinero puede comprar, pero también es bueno comprobar de vez en cuando y asegurarte de que no has perdido las cosas que el dinero no puede comprar”, George Lorimer.