La virtualidad se toma el Festival Vallenato

Por Jorge Naín Ruiz

La edición 53 del Festival de la Leyenda Vallenata, que todos sabemos no se pudo efectuar como de costumbre, entre finales de abril y comienzos de mayo por la situación de pandemia que viene azotando al mundo, se ha programado realizar de manera virtual para el público amante de nuestra música y semipresencial para los participantes, entre el 29 de septiembre y el 3 de octubre del presente año.

Es bueno aclarar que los concursos no son completamente virtuales, ya que solo la primera ronda es la que se califica mediante videos que envían los inscritos, las demás participaciones se harán de manera presencial, en salones y auditorios con el cumplimiento de todas las medidas de bioseguridad implementadas por la organización.

Celebro la decisión de sus organizadores, y estoy totalmente identificado con esta versión virtual por varias razones: entre otras, porque la vida continúa y el sector de la cultura y la música en particular ha sido y será uno de los más afectados con este confinamiento, y esta es una de las tantas maneras de ayudarlos y contribuir con su reactivación.

Los amantes de la música vallenata, que ya no son solo los de la Costa Caribe, ni de Colombia, sino que se encuentran disgregados por muchos rincones del mundo, en esta oportunidad podrán disfrutar de todas y cada uno de las presentaciones de los participantes, desde la comodidad de sus hogares en cualquier lugar del planeta en que se encuentren en trasmisiones vía streaming. Podrán escoger cuál concurso quieren ver, al tiempo que estos se realizan en los distintos auditorios acondicionados para el efecto.

Sin duda que este es otro camino para la universalización del vallenato que no se nos había pasado por la cabeza, y tengo claro que será una de las consecuencias positivas de la pandemia el hecho de que en cualquier parte del globo puedan escuchar a nuestros intérpretes, nuestras canciones y versos, nos dará otra posibilidad de llegar, y, tal vez, más rápido a otras culturas.

Entre las medidas de bioseguridad que ha tomado la Fundación se encuentra la ubicación de los miembros del jurado en salas espejo, contiguas a los auditorios donde se harán las competencias, para no tener contacto directo con los participantes.

La semipresencialidad del evento consiste en que los participantes en la modalidad de acordeoneros deben enviar con la inscripción un video interpretando dos de los cuatro aires y con él se seleccionarán los 15 mejores clasificados. Las demás rondas se harán de manera totalmente presencial. No tengo duda que este evento especial, dejará buenos frutos para los artistas y para nuestra música.