La visión de cambio en San Juan del Cesar

Un ambiente de cambio en el estilo de gobierno, y en la forma de administrar el municipio, se visiona hoy en San Juan del Cesar con la llegada de un nuevo equipo de gobierno al palacio municipal. Indudablemente, que la forma de gobernar con compromisos claros, mucha pertenencia y orden, pero fundamentados en el conocimiento y la experiencia, le devuelven a nuestro pueblo la alegría y la esperanza para volver a soñar.

Las apuestas de alcanzar un San Juan en orden, legal, emprendedor y equitativo, le abrirán los caminos a la administración municipal para posicionarla en la memoria popular.

Este gobierno que debuta de manera abierta, eficiente, visible y accesible, aspira alcanzar en el corto plazo y de manera gradual una buena capacidad de interlocución con las comunidades y los demás niveles del gobierno. Además, la conformación de un equipo con equidad de género y que combina la experiencia con la juventud, transmite la esperanza de que será una administración con altas capacidades institucionales y fortalecida.

Hasta hoy, solo se está organizando la casa, cerrando, además, aquellas venas rotas que pudieran ser lesivas a los mejores y más caros intereses de los sanjuaneros. Pero en todos los estamentos de la sociedad se percibe en el ciudadano secular, que se avecinan tiempos de cambio y de transformación estructural para la tierra de Félix Arias y de los más connotados compositores y artistas de la música vallenata. El solo hecho de que el municipio haya sido incluido en los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (Pedet), y, además, como municipio de la zona más afectada por el conflicto (Zomac). Y que, de igual manera, también se incluya en el programa nacional Colombia Rural, indica que vendrán muchas intervenciones en este municipio rural por excelencia, con un vasto y extenso territorio que se prepara para el cambio. A este gobierno, le corresponde atender la demanda de un territorio que hoy se encuentra superpoblado, con 47 mil habitantes criollos y 13 mil migrantes de la hermana república bolivariana de Venezuela. O sea, que en total son 60 mil habitantes que requieren la atención del estado y se encuentran distribuidos en 37 barrios urbanos y 41 poblaciones dispersas en la extensa ruralidad, en corregimientos, centros poblados y veredas. Además, el resguardo koguis-malayo-arhuaco y una reconocida población de afrodescendientes. Es decir, que estamos frente a un municipio con unas particularidades territoriales y poblacionales muy especiales. Pero, no hay fuerza más poderosa, que una idea a la que le ha llegado su momento y el momento del cambio para San Juan le llegó la hora.

Los Pdet se convierten en la redención y el cambio de la zona rural que fue tan afectada por el conflicto armado. Igualmente, el programa Colombia Rural, le permitirá la conexión de sus territorios rurales mediante el mejoramiento de la red terciaria para conectar los centros de producción con los centros de consumo. Del mismo modo, el aprovechamiento de las oportunidades para hacer un buen gobierno, salta a la vista. Para poner a San Juan en orden, se debe realizar la actualización del Plan Básico de Ordenamiento Territorial, lo mismo que la estratificación socioeconómica y la legalización de la propiedad rural. Pero me parece de la mayor importancia estratégica que se aproveche el relacionamiento con las empresas que se vienen ensanchando en el municipio, para convertirlas en socios solidarios del desarrollo sanjuanero.

Empresas como BCC, EPM, Drummond, Sunco, Sowitec, Ventus Colombia y el Consorcio Sampi, entre otras, son conscientes de su responsabilidad social y muestran receptividad para mejorar la calidad de vida de la comunidad del entorno de sus proyectos de energía solar, eólica, explotación de petróleo, gas, carbón o distribución de energía. Igualmente, entre las líneas estratégicas del desarrollo no debe faltar el aprovechamiento eficiente de la atávica vocación agropecuaria del municipio y la construcción del distrito de riego de 3.000 hectáreas con el agua de la represa del río Ranchería.

Así mismo, aprovechar de igual modo, que el municipio fue identificado entre las zonas más afectadas por el conflicto, como municipio Zomac, definido por MinHacienda, DNP y la Agencia de renovación del territorio. La estrategia San Juan emprende naranja, permitirá aprovechar también la economía creativa con la música de sus autores y compositores como un plan de negocio de esta naranja para exprimir. Finalmente, se deben explorar los escenarios institucionales y técnicos del programa Guajira Azul, para disponer de agua limpia, siempre y para todos los sanjuaneros.