Laboratorio con licencia para matar, lanzando bombas biológicas

El pánico cunde en la humanidad y la muerte acecha con bombas biológicas para beneficio de productores y comercializadores de drogas y elementos farmacéuticos de multinacionales que operan en el mundo sin ningún control ni regulaciones de las autoridades de sanidad, dirigida por la Organización Mundial de la Salud –OMS–. Es un crimen de lesa humanidad las propagaciones de virus, baterías y hongos creados por destacados científicos en laboratorios de las farmacéuticas, que financian sin ningunas restricciones de creaciones y mutaciones, de infecciones y contaminaciones que bautizan con una identidad patentizada, probándolo en personas y animales, lanzando y esparciendo al medio ambiente microbios con la finalidad de causar los efectos nocivos entre inocentes y desprevenidas víctimas. La propagación de los portadores se re-transmiten generando pandemia o epidemia que origina y provoca declaratoria de emergencia nacional, obligando a mandatarios adoptar medidas económicas excepcionales para la urgencia manifiesta, efectuando traslado presupuestales para atender la gravedad de la salud.

Es inconcebible el silencio de gobiernos y medios de comunicaciones frente a los científicos autores y coautores de acciones criminales, con el objetivo de perseguir vender el remedio para mejorar el daño en salud y vidas, ocasionado por personas desalmadas e indolentes, multiplicando riquezas sin censuras ni reproches de quienes forzosamente sufragan muchas sumas de dineros en compras de drogas para atender a los afectados y prevenir las extensiones de trasmisión masivas en las personas. Tampoco se han pronunciado las iglesias.

A los actores, coautores y generadores de pandemias patentizadas con perversas marca mortal, consistente en virus y baterías registradas como título de propiedad inmaterial para asumir a la vez el negocio de producción y ventas masivas en enlaces y conexiones nacional e internacionales, que les favorecen por el éxito material del daño biológico en el medio ambiente que favorecen a los autores y comercializadores de productos farmacéuticos que les genera creces y jugos a sutilidades y beneficios, creando y modificando pandemias, lo que resulta insólito e inconcebible. Pero peor aún, guardar silencio sobre las causas, orígenes y responsables de virus, baterías y hongos degeneradores. ¿Por qué no judicializan y sancionan a los creadores de pandemia? Deben ordenarse cierres definitivos de laboratorios farmacéuticos que financien científicos para crear y cultivar virus y baterías infecciosas; explotando el comercio exclusivo de vacunas y otros medicamentos y remedios requerido por necesidad, de enfrentar los daños ocasionado en la esparción ambiental. Lo mejor de ese negocio son las compras billonarias de productos para atender a las víctimas de los negocios de la salud.

El Covid-19 fue creado por científicos estadounidenses e ingleses que están al servicio del laboratorio ‘Johnson&Johnson’, productor, expendedor y responsable de las muertes y desastres humanos, causados por la mutación de la pandemia que mantiene en pánico a las personas que sufren y temen ser víctimas, como consecuencia de daños biológicos con autoría patentizada.

Las pérdidas económicas en industrias, comercios y servicios son inmensas, originadas por la conmoción y emergencia sanitaria decretada en prevención del coronavirus, que no solo debe terminar en lamentos, buenos servicios y prácticas de corrupción, aprovechando disponibilidades presupuestales especiales. Los hechos y las pruebas son certeras y veraces, denunciar ante la ONU y la Corte Penal Internacional para que investigue el crimen ocasionado, determinando y señalando responsabilidad de autores y cómplices en daños salud, obligando pagos de indemnizaciones a las víctimas.

La OMS se ocupa de controlar y atender necesidades registrando estadísticas deplorables y emitiendo comunicados informativos. En nada se refiere, ni mucho menos investiga la causa y origen de la epidemia, para sindicar responsabilidades. Una bomba biológica causa tanto o más daños que una bomba nuclear. ¿Por qué se permite licencia patentada para masacrar la salud de las personas en el mundo? Las epidemias no se generan por fenómenos naturales, si no por las personas que están al servicio de laboratorios de multinacionales. Parece que en los problemas de salud reinara las complicidades entre beneficiarios, directos e indirectos, por los daños de salud y muertes, prevaleciendo encubrimientos e indiferencias de los gobiernos, autoridades de salud y medios de comunicación, utilizados para manipular y desinformar, detalles y noticias trilladas y morboseadas. El Covid-19 nos mandó aislar, cancelar eventos, establecimientos, educativos, deportes, culturas viajes, etc. De no castigar a los criminales de las contaminaciones e infecciones biológicas, matando seres humanos, nos acabarán a todos con creaciones y mutaciones fortalecidas de virus, baterías y hongos.