Las asesorías deben ser garantía de éxito y prevenir fracaso

Asesorar implica una variedad de términos tales como enseñar, orientar, sugerir, etc., todo lo que sirva de apoyo para las realizaciones de acciones, operaciones y garantías de estabilidad institucional, administrativa, personal y de resultado positivo. La carencia y falta de asesorías en asuntos o temas puntuales puede llevarnos al fracaso e inoperancias por causas de ignorancia o desconocimiento. Los proyectos, programas y ejecuciones requieren del concurso participativo de personas que conforman equipo de trabajo, implementando el marco estructural en pirámides de mandos y responsabilidad, acciones y responsabilidades técnicas, administrativas y profesionales que bien coordinadas, sincronizada y sintonizada en comunicación, garantizan efectividad, productiva y éxito global. Debemos comprender que solos no podemos hacerlo todo.

El apoyo es necesario de acuerdo a las magnitudes, complejidades y demás para que garanticen efectividad, antes que retardos exponiéndose a críticas y juzgamiento en el escarnio público. El Covid-19 nos ha mostrado deficiencias y debilidades en administraciones públicas que padecen de asesorías y adecuaciones para responder a las circunstancias, no obstante deben ser palpantes las pruebas que evidencian. Alcaldes, gobernadores y muchos servidores públicos enrutan contratos y presupuestos con cálculos insuficientes, deficientes, inflados e incoherentes que de salida parte con direccionamientos defectuosos, práctica muy común donde impera la corrupción.

No podemos concebir las asesorías como una forma de pagar favores políticos o descartarla sin fundamento. Contraloría, Fiscalía y Contraloría investigan un alto número de mandatarios que no hicieron bien las cosas, con las facultades excepcionales generada por la declaratoria nacional de emergencia sanitaria, en los territorios municipales y departamentales por la avaricia de apropiación que conllevan faltas gravísimas, disciplinarias, penales y fiscales, originando suspensiones, sanciones de destituciones e inhabilidades para ejercer empleos, cargo público o contratar con entidades públicas por un determinado tiempo, medidas de aseguramiento y multas. Por el contrario, repiten los mismos errores, terminando en el mismo mal con corta carrera.

Los gobernantes bien asesorados con personas idóneas y expertas en materia y asuntos a sus cargos, se afianzan y generan confianza y seguridad.
Los asesores responden por los servicios contratados en lo relativo a afectaciones negativas, con la propia carrera profesional y de manera pecuniarias por los hechos encauzados, interpretados, estudiados, consultados e informados