Las autoridad se basa en la educación, en orientación, no en castigo

Los seres humanos somos propensos al autoritarismo en las diferentes formas que se puedan presentar, sea en nuestras vidas privadas, lugares de trabajo, sitios públicos, oficinas públicas o privadas, en fin, en todo lugar donde hay interacciones entre los seres humanos, y donde se deben cumplir normas, procedimientos o instrucciones para obtener un fin u objetivo, así sea solo en las relaciones entre las personas.

Es acá donde radica la importancia de la educación, pues los seres educados con principios, normas y apegados al cumplimiento de ellas, son los únicos que basarán su comportamiento en el respeto a los demás, y a los entornos en que se encuentren.

Hay una institución que representa la autoridad, esta institución es la Policía, conformada por miles de uniformados quienes ejecutan las responsabilidades que se les asignen de cara al pueblo, somos los ciudadanos del común que esperamos de ellos, un trato con autoridad basado en la educación, el respeto; y no la de castigar, reprimir, de ofender y atacar.

Muchos miembros de la Policía no son testimonio de respeto, en ocasiones los uniformados que están en la calle, son prepotentes, actúan sin la claridad de su responsabilidad de orientar, atender al pueblo del común, sin castigarlo, pues solo muestran su capacidad de ser autoritarios, con un trato desigual ante el ciudadano que normalmente es desprevenido, o que actúa con los rasgos propios de las regiones en las que habita.

La educación es la mejor manera para que los seres asumamos cambios, actuemos dentro de las normas y expectativas de una sociedad, equilibrada, justa e igualitaria, en estos procesos debe estar la Policia, para que se les enseñe principios, normas y comportamientos de cara al ciudadano, donde el buen trato, la guía y la ayuda, sea prioritario. Lo anterior no implica que el policía debe ser pasivo ante el delincuente, o la falta deliberada delas normas y buenas costumbres.

En el pasado, el policía del parque, del barrio, era tu amigo, en mi niñez nuestro mejor amigo en las áreas públicas, era el agente ‘Pacho’, (agente Francisco), a quien le decíamos de esa manera, no por falta de respeto, era por la manera especial de su trato educado, familiar, que nos permitía acercarnos a él de forma desprevenida, amistosa, de ayuda, de colaboración.

Hoy en día en situaciones como los retenes de la Policía nos inquieta, pues en muchas ocasiones se ubican sin respetar las normas de seguridad vial, al verlos muchos queremos evitarlos, así estemos cumpliendo todas las normas, pues nos preocupa estar expuesto a momentos de autoritarismo, pues el policía en muchas ocasiones ve en el ciudadano a un delincuente, su enemigo, que debe castigar, multar y afectar, por eso es importante resaltar la responsabilidad de la Policía con el ciudadano, de cara al ciudadano y no contra él, pues el policía se debe al ciudadano, es su razón de ser.

El 21 de noviembre será un día clave, una nueva prueba de fuego para la Policía ante los anuncios del Paro Nacional, pues su actitud será fundamental, ante el comportamiento de los ciudadanos, instituciones, agremiaciones que participen.

La protesta debe ser dentro de las normas de la educación, de la cordura y respeto al bien ajeno y al bien público, con el buen uso al derecho de disentir con el gobierno, en estas situaciones el policía deberá ser responsable de sus actos donde prime el respeto y la orientación. Con un policía direccionado hacia el ciudadano, se podrá prevenir situaciones y confrontaciones indeseables para todos.