Las comunicaciones y la equidad de lo que se transmite

Quizás como la alimentación, la salud, la seguridad, la educación, podemos incluir a la comunicación como uno de los elementos básicos para los seres humanos, con los que nos desarrollamos de una manera adecuada, de la calidad de cada uno de ellos dependerá nuestra satisfacción y la capacidad de transformar los entornos para el bien de cada uno y de las comunidades donde nos encontremos.

En las últimas décadas la comunicación ha presentado un desarrollo vertiginoso, afectando las condiciones de los seres humanos desde su nivel de educación, hasta la forma como interactúa en su familia, trabajo o en sociedad, cambiando de una manera drástica nuestros comportamientos e interpretación de nuestros entornos y de nuestras actuaciones.

Históricamente se ha demostrado que la calidad de la comunicación y de lo que se comunica, afecta directamente el comportamiento de los seres, siendo responsable de sus reacciones y de las decisiones que toman. Como en otras áreas del comportamiento humano, se requiere equidad, justicia, veracidad y medida justa de lo que se comunica, pues quien recibe la información, puede reaccionar de manera equivocada, desmedida, afectando su estabilidad emocional, con actitudes fuera de los parámetros normales de comportamiento en comunidad.

Latinoamérica es un caldo de cultivo para la inconformidad social, los grandes abismos sociales, la desigualdad en el reparto de los ingresos públicos, los actos de corrupción de los gobernantes, de empresas privadas de las áreas productivas y financieras, generan injusticias socioeconómica, que han promovido el reclamo de los pueblos, pidiendo cambios en los modelos de la administración pública y privada.

Toda esta dinámica da la opción de un manejo desproporcionado de la noticia que se origina en estos procesos sociales. Se ha desbordado la necesidad de comunicar y de informar, donde cada actor de la noticia tiene un medio para divulgarla sin ningún control, son muchos los modos para transmitir los sucesos sea por radio, televisión, periódicos, revistas o por las múltiples redes sociales y plataformas de comunicación, que hacen de la noticia más que hechos, la hacen un arma letal, pues si es carente de objetividad, de equilibrio y de veracidad, puede afectar el comportamiento de los seres.

En las noticias se resalta y se repite al cansancio los hechos que generan confrontación, destrucción, sin buscar un equilibrio, donde las personas de bien y los procesos normales que son más, tengan un espacio para ser resaltados.

Todos estos hechos son los que nos permiten pedirle a los medios de comunicación un manejo responsable de las noticias, de cómo las divulga, de tal forma que sea adecuada, carente de sesgos, desprovista de intereses políticos, económicos, que tenga por objeto mostrar al ciudadano los hechos reales, para que pueda tomar acciones y comportamientos en su entorno, de manera objetiva sin causar daños, afectaciones a terceros o al bien privado. Así mismo, también debe ser noticia todos los procesos de personas, entidades, instituciones o agremiaciones que fomentan el bienestar y progreso de todos. Sin perder de vista la responsabilidad que tenemos en interpretar las noticias, verificar su veracidad, origen, solo retrasmitiéndolas cuando su contenido sea claro y veraz, sin dañar personas e instituciones.