Las crónicas del Valle de Upar… El loro hablador

Hace algún tiempo, la Fiscalía libró orden de captura a ‘Poncho’ Zuleta para que explicara si era cierto que su conjunto vallenato había amenizado una fiesta a un grupo al margen de la ley. El artista, por recomendación de su asesor jurídico, resolvió esconderse en la finca de un amigo, quien muy amablemente le ofreció hospitalidad.

La finca está ubicada en el departamento del Magdalena, cerca de las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, la cual tiene una cómoda vivienda con buenas instalaciones. Hay muchas especies menores, como carneros y en especial una cría de 200 gallinas criollas, 30 gallos grandes adquiridos en los llanos orientales y un loro hablador.

—‘Poncho’, ¿quieres que te mande a preparar de almuerzo un sancocho de gallina?

—‘Lucho’, te agradezco, pero yo no como gallina porque tío ‘Toño’ siempre dice que la gallina vuelve marica a la gente. Yo prefiero sancocho de gallo porque es afrodisiaco y me pone a cantar mejor.

‘Lucho’ ordenó matar 3 gallos para complacer a ‘Poncho’, quien agradeció el sancocho cantando varias canciones viejas.

—¿Quedaste satisfecho?

—¡Por supuesto! ‘Lucho’. No ves que estoy cantando como gallo joven.

A la semana, la cría de gallo había mermado porque ‘Poncho’ no quería comer cerdo, carne, gallina, pescado, etc., sino gallo, y el loro estaba preocupado porque temía que a ‘Poncho’ se le ocurriera comérselo.

—¡Que viva el Partido Liberal! …, ¡que viva ‘Lucho’! …, ¡que vivan las mujeres! —exclamaba el loro.

‘Poncho’ asombrado habló belleza del loro, cosa que tranquilizó al loro porque se imaginaba que después de tantos piropos, al cantante no se le iba ocurrir comérselo. Muriendo la tarde, ‘Poncho’ descansaba en un chinchorro, y sentía que había tiempo de lluvia por los ruidosos truenos que venían de la Sierra, cuando de pronto escuchó al loro cuando dijo: “¡Corre ‘Poncho’ que te van a cogé!…, ¡Corre ‘Poncho’ que te van a cogé!”.

De inmediato, ‘Poncho’ salió corriendo de la casa y lo encontraron como a 3 kilómetros, detrás de unos matorrales hacia la Sierra.

—Ve ‘Poncho’…, ¿por qué corriste a esconderte?

—Porque el loro me estaba avisando: “Corre ‘Poncho’ que te van a cogé” y por eso salí esmandao a esconderme en la sierra.

—Nombe ‘Poncho’, el loro no dijo eso. El lo que dijo fue: “Corre ‘Poncho’ que va a llové”.