Las familias fonsequeras son seres exitosos

Todo lo que expresamos nace de nuestro corazón, como nos sentimos, hablamos, más no por esto debemos permitir que nuestros sentimientos lleguen a hacerle daño a los demás. Una palabra con amor, ternura y solidaridad nos hace feliz, una palabra con chisme, rencor y odio destruye la autoestima mental y psicológicamente: si podemos lograr dialogar y vivir sin ofendernos. Hay que valorar todos los esfuerzos que hacen las familias para lograr la mejor educación en sus hijos y esto hay que respetarlo y agradecerlo, porque sólo con un amor apasionado y sereno se puede cumplir la misión educadora de las familias, valioso tesoro de la humanidad.

Estos humildes mensajes son una antología reflexiva de lo que está pasando con muchos jóvenes excelentes, creativos o adultos en la destrucción de su imagen sagrado de la sociedad. ¿Porque odiarnos, destruirnos, si la política es el arte de servir? Los chismes, pasquines y peleas entre familias hay que evitarlas, no se puede seguir destruyendo la moral, los principios sociales, los valores humanos y la ética de las personas, seguramente nos preguntamos más de una vez por el sentido de la vida, triturada por las envidias. Ternura y firmeza deben ser las fortalezas de los padres para educar a sus hijos, una armonía para nosotros los padres en la formación en valores humanos a esta juventud con un computador o celular al frente para escribir y enviar mensajes constructivos o destructores sin ninguna orientación de los mayores en conocimiento tecnológico e imaginativos; nuestro reto es usar nuestro talento para poder brindarle tiempo de calidad a nuestros hijos, amigos políticos y politólogos. No estigmatizándolos.

Las grandes obras nacen de grandes deseos y de mucha constancia. La esperanza y la firmeza no son recursos de recetas, son los componentes de un amor verdadero, que busca el bien de los hijos, nietos y no la opulencia vanidosa propia de las fantasías, fácil de darle todo lo que quiera hasta destruir la moral de los demás a través de pasquines cibernéticos nacionalmente o espejismo de montajes perversos e indignos. No hay educación sin autoridad, la firmeza debe ser estimulante motivadora, la armonía por su parte es la causa y el fundamento de la grandeza de las familias, sólo se exige a los que se quiere. ¿Cómo haremos los padres para saber si nuestros hijos están enviando mensajes, pasquines a las familias fonsequeras? No es fácil educar a los hijos, pero si es nuestro deber acompañarlos en el manejo de sus conflictos de conductas cuando somos víctimas de las circunstancias, las crisis cíclicas se convierten en oportunidades frustrantes o exitosas.