Lenín Moreno Suárez, homenaje tardío

“…yo siempre ruego a nuestra patrona, que es la gran Virgen de los Remedios, que cuide siempre toda tu zona y que la maldad no llegue a tus predios, aquí te canta Lenín para que gocen tus hijos, por ti lucharé hasta el fin como todo un buen guajiro”

Corresponde el aparte transcrito a la canción titulada ‘Riohacha’ de la autoría de Lenín Bueno Suárez que grabó con su acordeón y su voz Ismael Rudas en el año 1971, esta incluida en un LP que tituló ‘Mi viejo baúl’, hemos recordado esa obra musical a propósito de la partida para siempre de Lenín Bueno Suárez, ‘Leabus’ como se registra en algunas canciones en los discos.

Con la muerte inesperada del gran compositor riohachero se cierra un capitulo trascendental de la historia de la música vallenata, porque no solo fue testigo de acontecimientos trascendentales de las mas grandes agrupaciones del genero vallenato, sino también un gran protagonista, como compositor excelente, conversador ininterrumpible, comunicador audaz, locutor respetado y como relacionista de vocación.

Tuve el privilegio de escucharlo muchas veces por la radio cuando cursaba mis estudios en la universidad, y en muchos escenarios sociales y académicos sobre el folclor vallenato me pude deleitar con su caudal de historias sobre las peripecias que sucedían detrás del éxito de muchos discos y de grabaciones de muchos cantantes y acordeoneros pero que no trascendían a la opinión pública, se fue sin haber contado todo lo que sabía, y sin haber dado todo lo que lo que era capaz de dar, pudo más la voluntad del altísimo que su permanente entusiasmo para seguir viviendo.

La última vez que conversamos fue a propósito de un interesante trabajo que está realizando mi amigo Juan Celedón, sobre la vida y obra de Héctor Zuleta Díaz, resulta que el precitado investigador y escritor no lo conocía, le advertí que un libro sobre Héctor quedaría como una mesa cuadrada con tres patas si no escuchaba a Lenín, le dije no podía continuar su trabajo de investigación para el tema sin conocer a Lenín, porque le podía suministrar información veraz e inédita sobre la vida musical del más completo músico de los hijos del viejo Emiliano, y acudí a la generosidad de su gran amigo, Édgar Ferrucho, quien me facilitó su número telefónico, así fueron posibles varios encuentros entre el escritor y el afamado comunicador, y habían convenido volverse a ver el viernes reciente pasado, pero su cita con Dios tuvo prioridad.

Bueno Suárez fue el héroe detrás de muchas batallas exitosas en la lucha del vallenato por visibilizarse en Barranquilla y el interior del país, fue el mentor, impulsor, protector y director artístico y de sonido para la grabación de la agrupación ‘Los sorprendentes’ Toby Murgas y Ender Alvarado y su canción ‘Esta noche me declaro’ les abrió el camino del éxito; también, fue el quien propicio la unión y llevó a grabar a ‘Los sensacionales’ Héctor Zuleta y Adanies Díaz y una canción de su autoría ‘Estrella fugaz’ les permitió entrar pisando duro en todo el país, desgraciadamente un sino trágico silencio para siempre a los dos cantantes y el acordeón de Ender, poniendo fin prematuro y abrupto a la meteórica trayectoria que se veía venir para las dos agrupaciones; igual fue artífice en las grabaciones de Rafael Orozco e Israel Romero, se dice que en su cumpleaños se colocó la Cereza sobre el postre de lo que fue posteriormente Binomio de Oro , y de allí salió también la agrupación de Ismael Rudas y Daniel Celedón.

En muchas grabaciones de Los Hermanos Zuleta, Jorge Oñate con ‘Colacho’, del Doble Poder de Ismael Rudas con Daniel Celedón, de Diomedes Díaz y del Binomio de Oro tuvo la responsabilidad de dirigir el sonido, apoyaba en la selección de canciones y tenía ascendencia entre ellos para los saludos de complacencias, así como complaciente fue con su tierra al hacer para ella la bella canción que Ismael Rudas le grabó a la que nos referimos preliminarmente, pero igual complació a sus canciones personalizadas como ‘Soy parrandero y qué’ a Luky Cotes, ‘Siempre Unidos’ a su amigo Chandia, y ‘Qué mujer’ en la cual aprovechó su bellísima narración sobre la belleza de la mujer que le movía el piso para hacerlo como si lo estuviera cantando a su amigo Tin Sánchez.

Prueba de su habilidad para componer canciones fue el trasplante que hizo de un canto a otro, me contó que en 1976, le dio a Jorge Oñate la canción que tituló ‘Ella’, incluida por Oñate y ‘Colacho’ en el LP ‘UNICOS’, resulta que al grabarla le cortaron la parte que decía “…Y ella llorando me dijo, cuídate mi negro, sin ti nada valgo”, dijo que aunque la gente no se dio cuenta del tijerazo quedó con la puya adentro porque esa parte le gustaba, entonces cuando los Zuleta iban a grabar su segundo LP del año en 1977 ‘El Condor Legendario’, les llevó ‘Qué mujer’ sin contarles que a la letra original le guindó el pedazo que Oñate había despreciado, así vino en el disco, salimos ganado los melómanos porque hemos podido disfrutar dos canciones bellísimas, recurrentes y con vocación de permanencia, para nada las maltrató el trasplante, esa es una prueba de su versatilidad y buen gusto para hacer canciones.

Paz en tu tumba, ‘Zafe camarón’…