Letalidad de la enfermedad bacteriana HLB en los cítricos

Por Carlos Contreras Ureche

Las plantas, al igual que los humanos, los animales y los demás seres vivientes nacen, se alimentan, se desarrollan, respiran y cumplen otras funciones fisiológicas. Esto es preciso traerlo a colación de una manera anticipada en virtud de que cierta obstrucción o taponamiento de una estructura interna de las plantas de los cítricos suele incidir poderosamente en el desarrollo y en la letalidad de la enfermedad anotada en el título del presente artículo. Esa estructura interna es el floema, que funciona en forma estrecha y conexa con otra estructura interna de nombre xilema.

Todas las plantas, angiospermas o gimnospermas, absorben el agua y los nutrientes disueltos en ella por intermedio de su sistema radicular. Esa mezcla, conocida como savia bruta, sube hacia cada una de sus hojas por un conjunto de haces vasculares liberianos que recibe el nombre de xilema. Una vez que esa mezcla hace su ingreso al interior de las hojas, ocurre una reacción química cuyo producto final es la fotosíntesis, siempre y cuando esté estimulada por la luz solar y la presencia del dióxido de carbono (CO2) captado por la planta desde el aire circundante, convirtiendo así la savia bruta en sabia elaborada. La clave, en lo que atañe a la enfermedad en comento no radica en el xilema, sino en el floema, tal como se verá más adelante. Mucho ojo con eso. Entre otras cosas, al género Citrus pertenecen el limón, la naranja, la mandarina, la lima, la toronja, el pomelo, la cidra.

Ahora bien. Esta enfermedad, que hasta el momento no tiene cura alguna, es de origen chino. Su nombre original (en chino) es Huanglonbing, en tanto que los comunes corresponden a Dragón Amarillo y Enverdecimiento de los Cítricos, mientras que el acrónico, que es el que utilizan los ingenieros agrónomos fitopatólo gos, es simplemente HLB, así como suena. Fue descrita por primera vez por los chinos en el año 1943. Es causada por la una bacteria de nombre científico Candidatus Liberibacterspp y transmitida por la ninfa de un insecto hemíptero chupador de la sabia elaborada, cuyos nombres científico y común, corresponden a Diaphorinacitriychicharrita de los cítricos, respectivamente, siempre y cuando esté previamente infectado, claro está. Esta enfermedad es la más destructiva de las plantaciones de los cítricos, sobre todo del limón. En América fue descubierta en Brasil en el año 2004, desde donde posiblemente llegó a Colombia. Las especies más comunes son: la Candidatus Liberibacterasiaticus, la Candidatus Liberibacter Africanus y la Candidatus Liberibacteramericanus.

Los síntomas se dividen en leves, moderados y severos. Los leves se manifiestan con una coloración amarillenta del follaje con un moteado blan quecino asimétrico, confundible con una deficiencia de nutrientes. Los moderados, con la caída leve de las hojas y frutos, mayor grosor de la corteza del fruto, poca cantidad de jugos, aumento de su acidez y color oscuro de las semillas. Los severos se presentan cuando la bacteria, transportada en el interior de las ninfas de la diaphorinacitri, tapona y degenera el conducto del floema, impidiendo así el paso de la sabia elaborada, que es la que debe alimentar al resto de la planta. Esto último, o sea, la obstrucción del floema, se asemeja a lo que sucedió recientemente en el municipio de Dibulla, en La Guajira, con la enfermedad Mal de Panamá en el banano, con la diferencia de que ésta no es trasmitida por una bacteria, sino por un hongo, de nombre científico Fusarium oxisporum.

Cuando el síntoma es severo, las ramas superiores contaminadas se van secando en forma descendente, hasta que al final la planta muere por falta absoluta de alimento.