Ley de la menstruación

La mujer a lo largo de su vida pasa por muchas situaciones que se volvieron cotidianas pero que la ponen al filo de la resistencia humana: la menstruación, el embarazo, el parto, la lactancia, la crianza de niños y la menopausia son algunas de ellas.

Lo anterior sin contar con: feminicidio, violación sexual, prostitución, maltrato, agresión, quema con ácido, discriminación, daño físico o psicológico, violencia de pareja.

Hoy  cuando cada vez más temprano es apta para procrear, pues casi desde los 14 años le viene la primera de lo que sería una serie de menstruaciones que se prolongarían hasta casi los 50 años, es necesario afirmar que si  les llegara sin los problemas de salud que les provoca, sería un momento normal más de su vida.

Pero, les llega la regla cada mes acompañada de dolores intensos de cabeza, sangrado excesivo, sensibilidad al ruido, contracción de los músculos, calambres, mareos, cólicos, falta de coordinación, dolor en la parte inferior del abdomen, en la espalda o en las piernas.

Así las cosas, durante el periodo, unos días están mareadas, otro no pueden con los cólicos, otro, las atormenta el dolor de cabeza hasta el punto que no quieren o ni pueden hablar.

Cómo si esto fuera poco, existen otra serie de patologías asociadas al ciclo menstrual: dolores lumbares, vómito, diarrea, hinchazón de barriga, contracciones, tensión en músculos inferiores, ansiedad, depresión, cambios de humor, anemia, infecciones, alergias, miomas, cancer de cuello uterino, ovarios poliquísticos, náuseas o malestar general.

De hecho, según la investigación El dolor menstrual: Visión general, publicada en Pub Med Health en julio de 2016, “a nivel mundial una de cada 10 mujeres sufre de dolores menstruales. En términos médicos a esto se le denomina dismenorrea. Algunas veces son tan graves que interfieren en sus actividades”.

En nuestro país a través de la Sentencia T-397 de 2019, la Corte Constitucional delegó la responsabilidad a los entes territoriales sobre la salud menstrual de las mujeres. Les dijo que es un asunto inherente a su dignidad humana y de salud pública.

Hoy en el mundo es muy poco lo que se ha estudiado o investigado sobre los problemas menstruales pues se toma como situaciones inherentes a la mujer o que el dolor por la regla es normal. Pero considero que se debe investigar hasta lograr solucionar estas dolencias.

Mientras tanto, países como Japón, Corea del Sur, Indonesia y Taiwán contemplan la posibilidad por medio de ley de que la mujer pueda tener derecho a permiso remunerado tres días al mes cuando presenten los síntomas y dolores relacionados con la menstruación.

Ahora bien, a raíz de que muchas mujeres colombianas van al trabajo soportando mucho dolor cuando les llega la regla, se debe empezar a legislar sobre la posibilidad de que no tenga que ir si tiene fuertes dolores, náuseas, cólicos o depresión.

En síntesis, una ley que las proteja es una decisión de gobierno o del poder legislativo que debe ir acompañada de la empresa privada para poder que esta iniciativa salga adelante, pues considero muy seriamente que si el hombre fuera el que menstruara con todas las consecuencias, ya habrían leyes con decretos reglamentarios y tratados internacionales que lo protegieran de ir a trabajar con estos problemas de salud.

Para concluir, no podemos pretender que si la menstruación causa dolor, este dolor se normalice y que la más salomónica solución sea que las toallas y tampones queden exentos de IVA.