Liliana, sobresaliente en su recorrido

Desde muy temprano, diría yo que precozmente, mi asiduidad por la lectura, me llevó a cambiar la veleidad del trompo, el boliche y la cometa, por la delectación de la lectura de Goethe y Ortega y Gasset, entre otros, autores estos que marcaron en mí un surco fecundo y profundo, me enseñaron a ser imaginativo, a fantasear, a soñar y me proporcionaron el factor adicional que da la fuerza de creer. La pluma es lengua del alma y la lengua habla de lo que abunda en el corazón. Mis columnas son expresión del aserto anterior, constituyen el trasunto fiel de mi parábola intelectual. Siempre he creído con Bertrand Russell que: “Cuando se ha llegado a una convicción racional, es preciso afirmarla”.

Hoy les quiero transmitir a ustedes mis queridos lectores, lo que es la fuerza del amor. Se trata de un ser humano muy especial, villanuevera de nacimiento y de corazón, pero riohachera de las mejores que ha transitado por la vida de manera ejemplar. Ella es Liliana Patricia Socarrás Baute, una ejecutiva de altos quilates de la salud que ha dado lo mejor de sí por la salud y cimentó su ética y su profesionalismo a lo largo y ancho del departamento de La Guajira y dejó huellas indelebles como gerente regional.

Su humanismo es difícil de describir en unas cuartillas como estas, pero conociéndola siente uno esos apegos que enaltecen el alma y el corazón. Por su trasegar en ese apostolado de la salud recibió el viernes 5 de diciembre del año 2014, en Barranquilla un reconocimiento más que merecido por la Asociación Colombiana de Periodistas, capítulo Atlántico, donde ella como me lo expresaba en ese momento se sentía compungida ante tal reconocimiento y con esa humildad que la caracteriza muestra una satisfacción enorme por tal distinción que recibió en la arenosa.

Esta guajira que ha penetrado en mi corazón desde esa niñez, cuando comencé a vislumbrar mis sueños y mi futuro, como el rocío de la mañana y que ha sufrido los embates del gobierno nacional, posee las mujeres más hermosas de la península y he hecho una amistad sin igual con una mujer espectacular que es tan bella como los mismos arreboles de las pampas guajiras y tan hermosa como el colibrí cuando chupa el néctar de la flor.

Pero lo más hermoso de ella es la fuerza del amor que despierta por sus dos hijos: Sugey y Jorge Andrés, que son el motor de su vida, quien ha sufrido mucho- por la ausencia de su esposo- y ella ha derramado muchas lágrimas y se ha sentido tan dolida por la muerte tempranera de su ser amado, el siempre recordado fiscal, mi amigo Jorge Sanín. No solo es contarlo, es verlo, palparlo y sentirlo lo que esta hermosa mujer continúa sintiendo por el recuerdo y las nostalgias por la partida de ese amor tan grande, cuando juntos comenzaron a cristalizar muchos sueños y solo queda el sentimiento de su ser querido con quien compartió tantos momentos bellos pero también tantos momentos tristes de lo que fue una pareja tan singular y tan ejemplar, eso se llama un amor sublime, que en estos tiempos donde muchas madres echan a un lado para vivir el mundo de vanidades y oropeles que les da la vida. 

Ella Liliana o ‘Lili’, como cariñosamente la conocen sus familiares y sus más íntimos, la hija de Sabas Socarrás Dangond- el gran intelectual de Villanueva- a quien amó tanto y todavía llora su partida y la siempre recordada Emma Lucía Baute Lora, que deslumbra por su belleza, que cautiva con su trato, y que despierta la admiración de tantos guajiros que ven en ella, a una mujer llena de tesón, de sueños, de amor, de sacrificar cualquier oportunidad que le ha dado la vida por la fuerza del amor que siente y que vive exclusivamente por sus tres ángeles, porque el otro la protege a ella desde allá arriba; sus ojos, su ilusión y su sentido de la vida. ¡Qué hermoso!

Esta villanuevera, es lo que enorgullece a su familia, a sus amistades y especialmente a su Villanueva del alma, porque así como ella despierta esa fuerza del amor por sus dos hijos, así Villanueva y La Guajira despiertan la fuerza de salir adelante a pesar de que les ha tocado pasar por momentos difíciles por las medidas adversas, por un lado malas administraciones y la violencia, también por las medidas del gobierno nacional como ha sido el zarpazo que nos dio al expropiarnos de nuestras regalías, los que nos ha puesto en un llanto lastimero difícil de consolar pero que venceremos estas adversidades con la ayudad de Dios y con los nuevos liderazgos que están emergiendo en la tierra de promisión. ¡Aplausos para Liliana Socarrás por dejar en alto a la mujer villanuevera y por ende a la mujer guajira!