Los deseos de escribir no se me quitan

Me encontré una libreta y por curiosidad empecé a conocer su contenido. Se trataba de varias composiciones vallenatas y me detuve a analizar una que comenzaba: “Le hice una carta a María Esther inspirada en su cara bonita”. Proseguí leyendo y encontré otra composición llamada: ‘Compadre Chemo’, y pensé en ‘Alejo’ Durán cuando dice:

“Tengo pena con compadre Chemo, tengo pena porque yo no fui a esa fiesta de ese 2 de enero y con tanto que le prometí.

Me perdona pero fue que yo el día primero pa’ sacar el guayabo, fui donde Alirio y me tomé unos tragos y el guayabo no se me pasó.

Vino un trago y vino el otro trago, y ahí quedé sacándome el guayabo”.

Más adelante encontré un paseo de Rafael Escalona y leí una estrofa que decía:

“Tengo que hacerle a la vieja Sara una visita que le ofrecí

Para que no diga de mi que yo la tengo olvidada”.

Encontré otra composición que decía: “Faltan 5 pa’ las 12, el año va a terminar, voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá”.

Los inicios de las anteriores composiciones, me permiten comprender que sus autores fueron motivo de una inspiración. Sintieron estímulo interior propicio para la creación artística.

En mi caso, me gustaría remedar a los inspirados y escribir algunos temas con sentido de pertenencia.

Hago un esfuerzo para hacer las cosas bien y con base en mis modestos conocimientos darlos a conocer a mis hijos, nietos, bisnietos, hermanos, sobrinos y demás familiares dejando de recuerdos mis inquietudes literarias.

A decir verdad, los deseos de escribir no se me quitan. Me he puesto a leer detenidamente los variados escritos que como columnista dejé plasmado en las páginas de opinión del periódico Diario del Norte, y con sumo cuidado seleccionaré en atención a sus similitudes y afinidad, varios temas para formar un nuevo libro que denominaré ‘Mis polifacéticos escritos provincianos’. El motivo de mi caprichosa inquietud no es otra que dar a conocer mi pensamiento convertido en frases y oraciones acompañados de algunos temas que he seleccionado de mis colegas, los que he considerado paradigmas literarios enriquecedores de mis propios temas.

Me preparo psicológicamente para entender según el diccionario que: “musa” se define diciendo: Cada una de las deidades mitológicas que protegían las ciencias y las artes, especialmente la poesía.

Es de suma importancia que ustedes y yo conozcamos que para escribir tenemos que tener “inspiración” es decir: “acción y efecto de inspirar” e “inspirar”, es infundir o hacer nacer afectos, ideas, designios.

En forma reiterada suelo repetir la célebre frase: “Quien más lee, escribe mejor”. Algo me ha quedado cuando he leído a distinguidos escritores Carlos Gómez, Saúl Peñaranda, Guillermo Parodi Acosta, Blanca Fuentes de Aragón, Nora Rodríguez Urbina, Cecilia Montero, los parientes Murillo Solano, Amparo Zárate Cuello, entre otros amigos de la literatura.

En el libro tercero de ‘Alegría de Leer’, encontramos una leyenda atribuida al padre Jose Joaquín De Choqueuanca dedicadas a Simón Bolívar cuando este asistía a misa, mientras se daba un merecido descanso en su campaña libertadora. La leyenda motivo de inspiración, merece ser comprobada, ojalá un inquieto escritor nos complazca con la realidad del escrito que a continuación se anota: “Quiso Dios de salvajes formar un imperio, creó a Manco Capac, pecó su raza y lanzó a Pizarro y después de tres siglos de expiación ha tenido piedad de América y os ha creado a vos. Eres pues un hombre de un designio providencial. Vuestra fama crecerá como crecen los siglos al transcurso de los años y como crece la sombra cuando el sol declina”.