Los dulces de las Corrales, ejemplo de emprendimiento en Villanueva

Por María Fernanda Daza Ovalle

Los municipios se han convertido en protagonistas del crecimiento y desarrollo del país y no necesariamente desde lo rural, su importancia desde lo urbano ha conllevado a que adquieran posicionamiento e identidad a partir de un tema o asunto en particular para mostrar; sin lugar a dudas Villanueva ha sido reconocido siempre como la ‘Cuna de Acordeones’, pero en la región también es reconocido como el municipio en el que se hacen y disfrutan los dulces de las Corrales, que son sinónimo de calidad y tradición.

Un ejemplo de emprendimiento y de microempresa familiar es precisamente lo que he visto que han hecho las Corrales con sus dulces, yo no necesito buscar otros ejemplos de emprendimiento. Desde que recuerdo, he visto en los dulces de las Corrales la iniciativa económica que, a partir de las tradiciones familiares se han convertido durante décadas en un ejemplo a seguir y de admirar, que hace parte de las tradiciones villanueveras y es así reconocido en el contexto regional.

Los dulces de las Corrales no necesitan publicidad, nunca la han necesitado, se han popularizado por su buena calidad y delicia; reconocidos como tradicionales en la región. Calidad y buena atención al cliente, eso encuentra uno donde las Corrales, el cordial saludo y es que quién en el pueblo no ha cruzado por esa calle, no ha entrado a esa casa, no ha comprado un dulce o no llevado a algún conocido a hacerlo, son las tradicionales que han recorrido el país incluso cruzado fronteras. Si uno quiere un buen dulce de maduro, de leche, de leche con coco, de papaya con piña o de toronja donde las Corrales lo encuentra. Son tan buenos que no han necesitado reinventarse, por el contrario, se han mantenido en la tradición.

En Villanueva han nacido varias de las dinastías de la música vallenata, grandes cantantes, acordeoneros y compositores de este folclor, en este municipio se ha construido mucho del patrimonio vallenato; pero también se ha impulsado y potencializado la microindustria dulcera, representada en una familia.

Los verdaderos ejemplos para imitar en cuanto a iniciativas económicas son más cercanos a uno de lo que uno piensa, los de emprendimiento, los de tradición, los de la buena culinaria, los de los pequeños establecimientos de comercio de mostrar, los que dan identidad a un lugar, o aquellos donde se involucran mujeres de admirar.

Las Corrales, con sus dulces, con su trabajo y perseverancia han mantenido la tradición de estos, han logrado una identidad, y hacen que no solo villanueveros endulcen su paladar sino también de aquellos que vienen de otras partes o los que desde la distancia tradicionalmente encomiendan un dulce de las Corrales de regalo.