Los estragos diarios de una huelga

Por Jorge Juan Orozco Sánchez, Exalcalde de Villanueva

La huelga en Cerrejón dejaría sin ingresos a unas 10.000 familias, aseguran los analíticos del tema. En una huelga todos perdemos, los 15 municipios están afectados, la economía doméstica de ellos depende en gran parte por los ingresos de esos empleados, pierde la compañía por una crisis provocada por este cese de actividades, pierde La Guajira, perdemos todos.

Un fuerte impacto para La Guajira, derivado de la huelga, es el cese de muchas ayudas humanitarias que la multinacional entrega a las comunidades y algunos hospitales del área de su influencia, entre ellos la entrega de agua potable, de kits higiénicos que permite a las comunidades indígenas cumplir las medidas de autocuidado, entre otras responsabilidades sociales.

Hoy ya vemos efectos negativos en los empleados y sus familias. El proceso de transformación y cambios en la estructura organizacional, ajustándola a la coyuntura del mercado del carbón que pretende la compañía, con medidas que incluyeron la reducción de los cargos gerenciales y administrativos sumado según los trabajadores a no respetar derechos adquiridos, está llevando al Departamento a una zona gris.

Pero también pone a temblar la economía de los 15 municipios y se disminuyen los ingresos de las regalías al Departamento, ya que Cerrejón es uno de los mayores generadores de ellas en La Guajira, regalías cuyos beneficios fueron pactados con la nación, y la nación no cumple con la mitigación de mejorar la NBI presente en un departamento rico en recursos naturales no renovables, pero pobre en inversión social, según los entendidos en temas tributarios y financieros, los beneficios que se generan para la nación y para el mismo Cerrejón, no se compadece con la realidad social que vive La Guajira, se estima que se están perdiendo $5.500 millones diarios por concepto de pago de regalías, impuestos, salarios, compras a terceros, movimientos financieros y sobretasa de combustible, lo que está impactando notablemente la economía de La Guajira.

Se habla de corrupción y no podemos tapar el sol con las manos, no es mentira que se perdieron muchos momentos, para sembrar esas regalías a lo largo y ancho de La Guajira, que pudieron abastecer de los servicios básicos a los guajiros y haber vuelto a La Guajira en un departamento, competitivo moderno, explotando otros atractivos diferentes a la explotación minera y así disminuir la dependencia de ese sector. Donde estaban los organismos de control, ellos son solidarios en esta problemática, al igual que Cerrejón, que debió cambiar la modalidad de supervisar los resultados de los impactos ocasionados en la aplicación de las estrategias de su responsabilidad social, acá hay una responsabilidad compartida y eso debe obligar a continuar con el diálogo Sintracarbon / Cerrejón para ponerle fin a esta compleja situación que día a día hunde más a todo un departamento y a una comunidad, hay que llegar a un acuerdo beneficioso para todos.

El camino por un bien común, en la actual situación, Cerrejón / Sintracarbón, quienes tienen la responsabilidad de alcanzar un acuerdo negociado que permita continuar brindando bienestar a los trabajadores y que asegure la sostenibilidad y competitividad de la compañía y no agrave más la crisis socioeconómica por la que hoy atraviesa la península. Estos embates ocasionados por una huelga que afecta a todos, obliga a los alcaldes y gobernadora aunar esfuerzos para aumentar sus recursos propios y reducir su dependencia de las regalías y las transferencias, el cambio de mentalidad hoy es una obligación.